29/04/2026
Ayer, 28 de abril, desde UGT Medina del Campo mantuvimos una importante reunión de trabajo en el Ayuntamiento, junto a CCOO, Cruz Roja, Cáritas, Subdelegación del Gobierno, Inspección de Trabajo, cuerpos de seguridad del Estado y locales, técnicas de Servicios Sociales del Ayuntamiento y de la Mancomunidad, organizaciones agrarias como ASAJA y UCCL, además de representantes empresariales.
Era la segunda reunión centrada en una realidad que no puede seguir ignorándose: la llegada de temporeros y jornaleros a nuestra comarca para las campañas agrícolas y, sobre todo, las condiciones indignas en las que muchos de ellos sobreviven.
El principal asunto fue cómo dar respuesta al grave problema del alojamiento y dónde reubicar a estas personas con dignidad. Porque no hablamos solo de vivienda, hablamos de seres humanos. Y, por humanidad, este problema debe ser responsabilidad de todos.
Desde Servicios Sociales se expuso que Medina no dispone de viviendas suficientes para acoger a los temporeros y que, si las pocas disponibles se destinaran a ello, parte de la ciudadanía podría reaccionar alegando que antes están los vecinos con dificultades habitacionales.
Las ONG presentes pidieron algo tan básico como necesario: compromiso real. Que no vuelva a repetirse la vergüenza del año pasado, cuando hubo personas durmiendo en parques, jardines o bajo un puente, abandonadas a su suerte.
Desde el equipo de gobierno se planteó trasladar esta necesidad a los ayuntamientos de la comarca para buscar viviendas, naves o espacios donde alojar dignamente a estos trabajadores. Y ahí quisimos ser muy claros: no es justo ni solidario pretender repartir este problema como si fuera ajeno. Lo coherente y verdaderamente humano es afrontarlo entre todos.
También denunciamos una realidad que muchos conocen y demasiados callan: algunas empresas de servicios, sin generalizar, incumplen convenios colectivos y sostienen una auténtica esclavitud del siglo XXI, pagando 3, 4 o 5 euros la hora mientras cobran al agricultor mucho más.
Pedimos más inspección, más control y más conciencia. No basta con contratar una empresa de servicios; hay que exigir legalidad, contratos dignos, jornadas justas y respeto a los derechos laborales. No se puede normalizar que haya personas trabajando de lunes a domingo durante 12 horas diarias.
También denunciamos cómo se les descuenta de su ya escaso salario el transporte y el alquiler de habitaciones indignas, espacios mínimos donde sobreviven hacinados.
Y queremos decir algo claro: los agricultores que ven esta explotación en sus fincas no deberían consentirlo. Por humanidad. Porque lo ven. Ven abusos, jornadas interminables e indignidad. Mirar hacia otro lado también es permitirlo.
No dudamos de la buena voluntad de las instituciones presentes, pero la buena voluntad no basta cuando hablamos de personas. Hace falta empatía, valentía y sensibilidad.
Porque esto no es solo falta de vivienda. Esto es explotación. Esto es miseria. Esto es permitir que en pleno siglo XXI haya personas viviendo y trabajando en condiciones indignas.
Y eso debería avergonzarnos a todos.
Desde un sindicato de clase como UGT, no podemos ni queremos callarnos.
Isabel Viña (UGT delegada comarcal Medina del Campo)