24/06/2026
Pues hoy nos ha tocado despedirnos de Mimo.
Os contamos de él hace tiempo (sí, tenemos que volver a conectarnos con las redes aunque la ola cotidiana nos pase por encima).
Las pruebas que le hicimos cuando estuvo ingresado indicaban un cuadro complejo motivado por una diabetes que era imposible tratar porque Mimo no nos dejaba ni siquiera acercarnos, era imposible pincharle diariamente, y cuando llevaba unos días encerrado dejaba de comer. No estaba nada socializado y las herramientas que teníamos a nuestro alcance eran muy escasas.
Lo que sí podíamos hacer era cuidarle todo lo que nos permitiera, y eso hemos hecho estos meses. Ha dormido calentito en invierno y al fresquito cuando llegó el calor, venía todos los días a por su latita, y después de haber sido el broncas del barrio vivía pegado a los demás habitantes de incluso dándose cabezazos cariñosos con algunos de ellos.
Ha ido adelgazando de forma progresiva, hace semanas empezó a tener incontinencia f***l, lo cual nos ha obligado a un extra de limpieza para evitar otros problemas, pero seguía comiendo y buscando sus rincones preferidos para dormir relajado, así que había que seguir acompañándole y haciendo le vida lo más fácil posible.
Pero este calor ha sido criminal para él, estaba ya muy débil, no sé podía acicalar, le costaba comer y tenía ya gestos de dolor, así que nos ha tocado asumir que era el final.
Queremos pensar que Mimo ha sido feliz todo este tiempo, y aunque nunca nos dejó tocarle nos regaló el placer de saber que nuestra guarida era su lugar seguro, donde decidió quedarse cuando empezaron a fallarle las fuerzas, y siempre estará debajo de esa mesa donde esperaba su latita.
Este vídeo es de cuando le soltamos después de estar ingresado varias semanas, cuando pensamos que podría recuperarse del todo, aunque resultó ser un espejismo.
Hasta siempre, Mimito ❤️🩹