05/10/2026
¿Y si tu acceso a la educación dependiera de poder pagar un techo?
Ir a clase no puede convertirse en un privilegio solo para quienes pueden permitirse un alquiler. Para la juventud, la vivienda no son solo cuatro paredes, es el espacio sobre el que construimos nuestra independencia, garantizamos nuestro descanso y aseguramos nuestro rendimiento académico.
La incertidumbre inmobiliaria y los precios desorbitados están expulsando a miles de estudiantes de las aulas. Por eso lo decimos alto y claro: sin una vivienda digna, no existe una educación digna.
La vivienda también es un derecho estudiantil. Pasa a la acción y súmate a la lucha.