08/03/2026
Las nuevas generaciones de niños no se parecen a las anteriores. Algo que muchos adultos están percibiendo en los menores de su entorno es que se visten, compran y consumen como adultos. Parece que la infancia se ha acortado en Occidente y esto tiene una explciación científica.
Según Miguel Ángel Ruiz, este proceso es deliberado. Se impulsa desde la industria del márketing por intereses comerciales. El autor sostiene que las empresas han rediseñado las etapas del crecimiento para convertir a los niños en consumidores activos desde una etapa cada vez más temprana.
Así lo ha defendido el experto en el podcast 'Lo que tú digas', en un episodio titulado 'Hay un Plan Para Destruir la Infancia (Y Nadie Lo Dice)'. Él es ingeniero, sociólogo, autor, investigador de procesos sociales y culturales, especialmente sobre la infancia.
El origen del problema está en lo que se enseña a los niños que es el mundo. «Los niños están perdiendo referentes infantiles, tanto en moda, en música, en dibujos animados, en películas para niños», reconoce. El padre de Peppa Pig no es el mismo que Hommer Simpson y tampoco es el mismo que en el cine en blanco y negro de los años 60.
«Que todo eso esté cambiando es una decisión empresarial y eso forma parte de un plan empresarial, está planificado. Y ese plan empresarial es básicamente aumentar el consumo», afirma. Esta intención se estaría proyectando sobre varias estrategias, como la erosión de la autoridad y el KGOY.
KGOY es el acrónimo en inglés de 'Kids Getting Older Younger', es decir, 'niños convirtiéndose en mayores más jóvenes'. El experto explica cómo funciona esta técnica para acortar la infancia.
«Esto se hace mucho a través de la música, los videoclips. Están tratando de adelantar la preadolescencia y pasarla desde los 13 años, probablemente hasta los 10, 9 y por ahí. No te voy a decir 8, quizás, pero es lo antes posible».
A través de las influencias en los medios de consumo, se consigue que un niño pase en poco tiempo de disfrutar los dinosaurios y los juegos a detestarlos -con la superioridad de un adulto- en favor de intereses más maduros como la sexualidad y el dinero