29/05/2026
Las sostienen el 43% del trabajo agrícola del mundo, pero sólo poseen el 15% de la tierra. Esta es la gran paradoja del campo: las manos que más producen son las que menos figuran en los papeles, enfrentando un acceso limitado a la propiedad y a la toma de decisiones.
Desde trabajamos para cambiar esta realidad. Está demostrado que cuando una se fortalece con liderazgo femenino, la productividad del hogar puede aumentar hasta un 20% y los ingresos se reinvierten en un 90% en la educación y salud de sus comunidades.
¡Un paso clave hacia una participación equitativa y una igualdad real!