16/06/2026
🍁Testimonio de Javier Larrondo ayer ante el Subcomité de Derechos Humanos Internacionales de la Cámara de los Comunes de Canadá:
"Señorías,
Según World Prison Brief, Cuba tiene 90 mil presos y más de 137 mil personas condenadas penalmente. Prisoners Defenders ha verificado 1.281 prisioneros políticos, entre ellos 34 menores condenados —dos en prisiones de máxima severidad con adultos que ya les han agredido— y 147 mujeres inocentes, madres separadas forzosamente de sus hijos, entre ellas la poeta María Cristina Garrido.
Desde 2019, Cuba ocupa el primer lugar mundial en víctimas de detención arbitraria en opiniones del Grupo de Trabajo de Naciones Unidas —más del doble que Venezuela, más del triple que Nicaragua o México— y el cuarto lugar en Acciones Urgentes por desaparición forzada.
Naciones Unidas ha condenado reiteradamente las violaciones estructurales del debido proceso en Cuba: los fiscales encarcelan sin control judicial; los abogados defensores dependen del Ministro de Justicia; los tribunales, fiscales y abogados están bajo control político; se impiden los peritajes de la defensa; se criminalizan los derechos fundamentales; la sedición, el desacato, los desórdenes públicos, la propaganda enemiga, la resistencia, el atentado y la desobediencia son delitos vagos; y los civiles son sometidos a procedimientos sumarios y tribunales militares. Todo ello ha sido confirmado por seis Relatores Especiales y otros órganos de Naciones Unidas.
11 mil personas, que no contamos como prisioneros políticos, están condenadas sin delito porque la ley cubana las considera “proclives” a desestabilizar el orden social: más del 10% de la población penitenciaria.
Entre los prisioneros políticos, 449 sufren graves patologías médicas causadas por hambre, malos tratos, represión y denegación de atención; otros 52 tienen trastornos mentales graves preexistentes, todos sin tratamiento.
Un estudio reciente de Prisoners Defenders, basado en cientos de testimonios y pruebas, mostró que las raciones diarias en prisión son inferiores a 300 kilocalorías: menos del 15% de las necesidades de supervivencia. Las familias llevan comida; los guardias la roban. Alexander Díaz cumplió cinco años y salió con cáncer desarrollado en prisión, hepatitis y una desnutrición comparable a Auschwitz. Hace pocos días, Carlos Alberto MacDonald salió en estado similar. Los prisioneros políticos están siendo destruidos en prisión.
El Comité contra la Tortura adoptó conclusiones basadas en casi 200 casos aleatorios de prisioneros políticos que documentamos: todos habían sido torturados; el 80% sufrió cinco formas de tortura o más; Jonathan Torres Farrat, de 17 años, sufrió 15.
También demostramos recientemente que 60 mil presos producen, en fábricas penitenciarias, bienes de exportación: carbón vendido en Canadá y Europa como “ecológico”, y ci****os Habanos. Trabajan más de 14 horas diarias, incluidos fines de semana, con cuotas de 75 ci****os al día y sin salario real. Habanos y Tabacuba lo reconocieron.
En 1959, muchos creyeron que Cuba había elegido la democracia. Aquella estafa condujo a un sistema comunista, estalinista y soviético.
Los profesionales de la salud enviados al exterior enfrentan ocho años de prisión si abandonan su puesto. Miles de quienes escapan tienen prohibida la entrada a Cuba durante 8 años como “desertores” y son separados forzosamente de sus hijos. La ONU y la CIDH lo han confirmado y condenado.
Durante 67 años, Cuba no ha sido un paraíso, sino un in****no. El embargo estadounidense no justifica los crímenes de lesa humanidad cometidos por el régimen.
En 2021, los cubanos salieron pacíficamente a las calles gritando “Patria y Vida” y “Libertad”. El presidente ordenó a los “revolucionarios” “combatirlos”: hermano contra hermano. Soldados vestidos de civil atacaron a los manifestantes; los domicilios de activistas fueron allanados en todo el país. La ONU reportó hasta 8 mil arrestos y más de 2.500 procesamientos. Desde 2021, 2.076 inocentes se han convertido en prisioneros políticos; 141 desde enero.
¿Tienen los cubanos alguna oportunidad real contra esta tiranía? Ninguna. Por eso hoy nos dicen: “Actúen ya; no podemos más”. El derecho supremo a rebelarse, consagrado en la Declaración Universal, es imposible para los cubanos.
Canadá puede ejercer la Responsabilidad de Proteger y debe presionar al régimen cubano con toda la fuerza posible, en coordinación con Estados Unidos, para lograr el mejor y más rápido cambio posible en Cuba".