22/06/2026
Una alegría así es imposible de ignorar.
Durante nuestro reciente viaje a Guinea Ecuatorial, la emoción y las risas de los niños se contagiaron a todos los que los rodeaban. Sus reacciones fueron un hermoso recordatorio de que cada cajita es mucho más que un obsequio: es una expresión tangible del amor de Dios y de la esperanza que se encuentra en el Evangelio.