01/05/2026
Desde CNT Madrid este año reivindicamos un anarcosindicalismo que pone a la clase trabajadora en el centro. A una clase trabajadora racializada, disidente en su sexualidad y género, internacional y diversa. Un anarcosindicalismo confederal y autoorganizado, sin liberades y sin financiación estatal.
Donde las conquistas sean hechas por todas y para todas mediante la acción directa. Que conquiste nuestras reclamas inmediatas como lo son las 35 horas laborales, una mejor prevención de riesgos laborales, la abolición de la ley de extranjería o la protección legal para las personas LGTBIQ+ contra la discriminación laboral. Pero sin olvidar nuestro horizonte: la emancipación total de nuestra clase en pos de construir un mundo nuevo sin clases.
Por ello el 1 de Mayo unimos nuestra voz junto a otras organizaciones. Porque solas resistimos, pero juntas podemos construir unidad de clase que barrerá con el viejo mundo y traerá uno nuevo. Nuestra unidad manda un mensaje claro: a sus guerras no pondremos nuestros cuerpos.
Las guerras no enfrentan intereses de los pueblos; enfrentan intereses de las oligarquías. Y siempre es nuestra clase quien pone los cuerpos, en los bombardeos a civiles, en la guerra, en la fabricación de armas y la financiación bélica con el dinero de nuestros servicios públicos. Nuestro antimilitarismo no es neutralidad, es coherencia de clase. Nuestra lealtad no se jura a banderas, se teje mediante la autoorganización sindical, social, de apoyo mutuo y de cuidado.
No queremos ganar sus guerras. Queremos hacerlas imposibles mediante nuestra única batalla: la lucha de clases. Una lucha contra el sistema capitalista neocolonial y el auge fascista e imperialista.
A sus guerras, ni un cuerpo. A nuestra clase, todos los cuidados.
Frente al imperialismo, unidad de clase.