22/03/2025
Abordajes del trauma
El mejor abordaje para un trauma psicoafectivo depende de la persona y de la profundidad de la herida, pero en términos generales, lo fundamental es darle un lugar en la experiencia subjetiva sin quedar atrapado en él. Para eso, hay varias claves:
1. Nombrarlo y darle sentido: No se trata de revivir el trauma sin más, sino de encontrarle una narrativa que lo haga más manejable. Aquí, el diálogo terapéutico puede ayudar a resignificarlo.
2. Trabajar en la regulación emocional: El trauma deja marcas en el cuerpo y en la forma de reaccionar al mundo. Técnicas de psicodrama, terapia corporal o mindfulness pueden ser útiles para procesarlo sin que se reactive en cada situación similar.
3. Explorar su impacto en las relaciones: Los traumas psicoafectivos suelen dejar huellas en la forma en que nos vinculamos. Revisar los patrones relacionales con un enfoque sistémico o psicoanalítico puede ayudar a evitar repeticiones.
4. Darle lugar a la espontaneidad: Como bien plantea Moreno, la espontaneidad es lo opuesto a la rigidez que deja el trauma. Recuperar la capacidad de responder de manera flexible y creativa a la vida es un paso clave.
5. No buscar eliminarlo, sino integrarlo: En vez de querer "superarlo" como si nunca hubiera existido, el desafío es incorporarlo como parte de la historia personal sin que defina la identidad.
La pregunta clave podría ser: ¿Qué lugar tiene este trauma en tu historia y qué lugar quieres que tenga en tu vida hoy?