19/08/2026
El domingo pasado por la tarde me vino como una urgencia por compartir una reflexión acerca de donde estoy después de todos estos años compartiendo la filosofía del yoga. No tengo palabras para agredecer tanto cariño recibido en vuestras respuestas.
Coincide en el tiempo con que estoy poniendo en marcha un proyecto que está despertando todos esos samskaras que se almacenaron ahí en los comienzos de mi camino en el yoga: algo totalmente nuevo, inseguridad, incertidumbre por 200.0000, la sensación de no tener ni idea, y basarlo todo en dar salida a una llamada que se siente antigua, que no tiene nada claro como manifestarse pero, que pide voz.
Ante todo este lío, manejar la incertidumbre, inseguridades y miedos, se despierta algo más: la Fe comprobada. Lo que en yoga se denomina Shraddha, poner el corazón en algo desde la certeza de que ya has estado ahí antes, de saber que cuentas con las herramientas para resolverlo y de todo lo que te ha aportado esa experiencia. Ese es otro tipo de samskara que nos puede ayudar mucho en nuestra práctica, saber cómo nos ayuda cuando la duda, pereza, apatía o situación asoman, o en la vida cuando se presenta un desafío. La creencia, basada en la certeza de que ahí hay algo bueno para ti.