02/06/2026
¿Sabías que permanecer parado en el arcén de una autopista es una de las situaciones de mayor riesgo real a las que te puedes enfrentar en tu día a día?
A menudo tendemos a pensar que el arcén es una zona de refugio, un espacio seguro donde esperar a que se resuelva un contratiempo mecánico. Sin embargo, la física y los datos de tráfico nos dicen todo lo contrario. Cuando un vehículo circula a 120 km/h, recorre 33 metros por cada segundo. Si un conductor sufre una distracción de apenas tres segundos, su vehículo habrá invadido el arcén a lo largo de 100 metros sin que apenas se haya dado cuenta.
Ante una avería o un reventón en vías rápidas, la prioridad absoluta no es evaluar los daños del coche; es poner a salvo a los ocupantes siguiendo un protocolo estricto:
Posiciona el vehículo: Intenta aproximarlo lo máximo posible al margen derecho, ocupando el menor espacio de la calzada.
Antes de salir, el chaleco: Jamás abras la puerta sin llevar el chaleco reflectante puesto. Debes ser visible desde cientos de metros de distancia.
Evita el lado del tráfico: Sal siempre por las puertas del lado contrario a la circulación (las del copiloto y los asientos traseros derechos).
Busca el guardarraíl: No te quedes junto al coche ni camines por el arcén. Cruza al otro lado de la barrera de seguridad y espera allí a que llegue la asistencia.
La prudencia salva vidas. Si tu vehículo se detiene, recuerda que el metal se repara, pero tu integridad física no tiene repuesto.