17/10/2026
¡MORATALAZ SE LEVANTA: DE LA CHISPA DE UN DESAHUCIO A LA HUELGA GENERAL POR UNA VIDA DIGNA!
El barrio de Moratalaz ha dicho basta. Hoy, desde El Ágora de Moratalaz, nos hemos sumado a la multitudinaria Asamblea convocada por el Comité de huelga general del distrito.
El encuentro ha tenido lugar en el local de la asociación Apoyo, un espacio que una vez más demuestra ser el corazón solidario de nuestro barrio; queremos darles enormemente las gracias por abrirnos sus puertas, arroparnos y facilitar que el vecindario pueda organizarse libremente.
El dolor y la rabia por el brutal desahucio de Maricarmen, vecina de la calle Alcalde Sainz de Baranda en el distrito de Retiro, no cayeron en s**o roto. Maricarmen fue la chispa que encendió la mecha, y hoy se ha convertido en el símbolo de la resistencia frente a un sistema que prefiere tratar las casas como fichas de un casino en lugar de como hogares para las personas.
La vivienda es un derecho, no un negocio para que unos pocos se llenen los bolsillos a costa de vaciar nuestras vidas. Pero no olvidemos que la vivienda es solo la punta del iceberg: esta huelga nace por el derecho a la vivienda, pero todo está conectado.
Luchamos por el techo, pero también por la sanidad pública, por las pensiones dignas y por una educación pública fuerte desde la base, incluyendo de cero a tres años. En definitiva, nos unimos para exigir el derecho a una vida digna en nuestros barrios.
La respuesta vecinal ha sido arrolladora. Allí estábamos todos y todas: vecinos y vecinas a título individual, la Coordinadora de Jóvenes, compañeros y compañeras de la enseñanza, sanidad, sindicatos de vivienda, la radio comunitaria, COESPE y el tejido solidario de la propia asociación Apoyo, junto a los barrios hermanos de Vicálvaro y Valdebernardo.
El motor de esta movilización son los jóvenes, y es vital que el tejido social del barrio canalice toda su energía y objetivos para que esta fuerza no se disperse. Un claro ejemplo de esa constancia es la acampada y su lucha, un espacio de resistencia que no debemos olvidar y que sigue marcando el camino.
Ahora nos toca el trabajo de hormiga: ser los informadores de nuestro propio barrio. No salimos a confrontar, salimos a convencer. Por eso, el siguiente paso será organizar mesas informativas en las calles para explicar el porqué de la huelga vecina a vecina, dialogando con paciencia y argumentos.
Cuando los de arriba nos quitan el techo, a los de abajo solo nos queda la calle, la unión y la organización. Que la fuerza de la acampada nos impulse para todo lo que viene. Con la enseñanza en lucha, defendiendo la sanidad pública y blindando todos nuestros derechos frente a abusos como la Ley Mordaza, nos plantamos con firmeza. ¡Por todas las víctimas de los desahucios y por una vida digna, la lucha sigue!
¡ HACIENDO BARRIO!