21/10/2026
🎨 Isabel de Santiago: una pintora que merece ser redescubierta.
En una época en la que el talento de las mujeres quedaba a menudo oculto tras el nombre de sus padres, maridos o compañeros de taller, Isabel de Santiago (Quito, hacia 1666) logró desarrollar una trayectoria artística propia en uno de los principales centros de producción pictórica de la América virreinal: la Escuela quiteña.
Hija del célebre pintor Miguel de Santiago, se formó en el taller familiar, donde aprendió las técnicas de la pintura y participó en encargos religiosos, sin embargo, la autoría colectiva de muchas obras ha dificultado durante siglos reconocer su contribución.
🖼️ Entre las obras que nos acercan a su universo artístico destacan el retrato de la monja Juana de Jesús (hacia 1703), considerado el testimonio más seguro de su actividad independiente; las composiciones vinculadas a La Virgen de las Rosas, en las que se ha propuesto su participación, y El arcángel Gabriel, atribuido a su mano.
Su historia también nos habla de perseverancia. Tras la muerte de su padre en 1706, Isabel asumió responsabilidades en el taller familiar y continuó recibiendo encargos, como confirma su testamento de 1714.
Recuperar su figura significa reconocer la contribución de las mujeres a la historia del arte y dar visibilidad a creadoras cuya obra quedó durante siglos a la sombra de otros nombres.
En nuestra edición de Mujeres Hispanas por Descubrir el próximo 10 de noviembre , dedicaremos un espacio a Isabel de Santiago de la mano de la historiadora del arte, Ana Zabia de la Mata, para profundizar en su trayectoria, su obra y el papel de las mujeres en la creación artística del Quito virreinal.