09/08/2026
AJÓ APDH, 12 de agosto de 2026
Ya hemos expresado porque toda nación que se precie, debe ejercer su SOBERANÍA decidiendo que políticas económicas y sociales para su pueblo y población habitante en su territorio, sin injerencia externa.
Ya sin pudor y con orgullo, el partido político gobernante y sus amigos, se somete a las directivas del gobierno norteamericano en materia de política internacional. Régimen que vive su declive imperialista manoteando salvaje y torpemente rehenes y bienes para recuperar el poder y brillo de otros tiempos; ya quedó develado que el occidente hegemónico no es ejemplo ni modelo de democracia ni de libertad y que el sueño americano es un señuelo para atrapar trabajadores baratos.
La gerencia libertaria cedió al FMI y a los Fondos Buitres Globales -ambas organizaciones apéndices de otra organización más oscura- la política económica tanto interna como externa, que el poder ejecutivo enturbia situando a la economía en estancos macro y micro como si tuvieran distinto orden y naturaleza.
Y la defensa de nuestras fronteras ya está más debilitada que nunca... las fuerzas de seguridad adiestradas a estos fines específicos, estan ocupadas en reprimir al pueblo cada vez que expresa su oposición a los atropellos del gobierno.
Y los bienes comunes que debieran administrarse para beneficio nacional estan siendo entregados a los depredadores globales.
Y los dolares de los préstamos y las argucias especulativas del mercado financiero, se fugan, y no son pocos; acá solo quedan los "pagarés", compromisos que serán refinanciados, re-perfilados, re-estructurados, renovados, re-comprados, re-encajados, re-multiplicados... hasta que tengamos que entregar la bandera, el escudo y la escarapela como ceremonia de derrota, ya que el pueblo no tiene otras armas mas que los emblemas que nos distinguen en el mundo.
Es esperable que este tiempo sea un despertar, una toma de conciencia del engaño, de la aculturación ejercida a través de medios virtuales con la penetración de conductas sociales tóxicas y nocivas a la cultura comunitaria, con la imposición cinematográfica de la normalización de la violencia, el autoritarismo fascista, el individualismo y la exclusión social.
Y repetimos que la Declaración Universal de los Derechos Humanos recomienda en su Preámbulo: “Considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión”.