17/12/2025
No queríamos publicar esto.
Alejandro Reyes, fundador del Club de Música; eterno “presidente uno más”; colegial eterno, confundía su cuenta personal con la del Johnny. Escribía en una o en otra siempre en primera persona. Empezó a hacerlo por confusión, pero acabó rindiéndose a su personalidad despistada. Por eso yo voy a hacer lo mismo que él. No como último homenaje, sino como el primero.
Cuando apenas tenía 19 años, me dijiste que la felicidad consistía en “vivir”. Que se lo habías escuchado a Woody Allen y que habías abrazado esa filosofía. Han pasado más de veinte años desde entonces y ha sido lo más importante que me han dicho nunca. Ya no podremos tomarnos un vino contigo ni tampoco ir a un concierto de jazz o de flamenco, pero te aseguro, querido Alejandro, que no te has ido y que nunca te irás. Vives en centenares de personas a las que has marcado para siempre. Siempre fuiste como mi segundo padre y sé que sentías la responsabilidad de tener muchísimos hijos. Tú, que no tenías descendencia. Gracias por habernos hecho más curiosos y generosos. Por tu bondad. Por compartir todo lo que tenías y pensabas. Cuánto te agradecemos habernos descubierto nuevas maneras de sentir, de pensar y de experimentar. El jazz, el flamenco, la música, los libros, el cine.
Gracias, Alejandro. Vives en nosotros. Descansa en paz.
ERSS