04/10/2026
20 años después de la aprobación de la Ley 40/2006, seguimos esperando el desarrollo completo del Estatuto de la Ciudadanía Española en el Exterior.
El pasado 2 de octubre celebramos la Asamblea General de FEAER, donde evaluamos el trabajo realizado y abordamos los principales retos de nuestro colectivo y de las entidades que lo representan.
Uno de esos retos es, precisamente, el Reglamento de Ciudadanía Exterior.
Llevamos años trabajando y colaborando con la Secretaria de Estado de Migraciones, para que este Reglamento vea la luz. En mayo, dentro del marco del Pleno del Consejo de Ciudadanía Española en el Exterior, la Ministra Elma Sainz y la Secretaria de Estado de Migraciones, Pilar Cancela anunciaron que sería remitido al Consejo de Estado y que su aprobación se produciría, como muy tarde, en agosto. Octubre ha comenzado y no solo, aún no sé ha aprobado, sino que seguimos sin conocer el estado de su tramitación.
Pero ¿por qué es tan importante este Reglamento para las entidades de emigrantes retornados?
Porque puede proporcionar la herramienta jurídica necesaria para garantizar recursos públicos que permitan mantener una labor que nuestras entidades llevan décadas desarrollando: atender, orientar y acompañar gratuitamente a personas que regresan a España después de haber vivido y trabajado en el extranjero. Independientemente de cuando se produjera ese retorno.
Una labor que hoy se sostiene, en buena medida, gracias a pequeñas subvenciones y convenios con comunidades autónomas y entidades locales, pero también —y de manera fundamental— gracias a las cuotas de miles de socios que sostienen nuestras asociaciones.
Son recursos limitados para atender una realidad compleja: personas que tras su retorno a España, encuentran dificultades a la hora de acceder a sus derechos en el extranjero, sus trámites y prestaciones, así como acceso a servicios, problemática fiscal...etc, muchas veces sin encontrar el apoyo y la orientación necesarios ni en el sector público ni en el privado.
En definitiva, unos pocos están financiando y sosteniendo una labor de interés público que contribuye a eliminar barreras y situaciones de desigualdad entre españoles por el mero hecho de haber trabajado en el extranjero.
De eso hablamos cuando hablamos del Reglamento de Ciudadanía Exterior.
Hablamos de reconocer y dotar de recursos mínimos a unas entidades que llevan décadas haciendo una labor que responde a una necesidad pública y que, en buena medida, el Estado que es la institución competente en la materia, no puede asumir directamente.
Desde FEAER seguiremos trabajando y reclamando que este Reglamento se apruebe. No hablamos solo de una norma. Hablamos de derechos, de igualdad y de garantizar que quienes regresan a España no se encuentren solos al volver o a la hora de reclamar sus derechos en el extranjero.