09/10/2026
Hoy está siendo uno de esos días en los que Oliver se ha hecho muy presente.
Esta mañana, antes de salir de viaje, tuve que pasar por un estudio de cocinas y, en una de esas preguntas habituales para la financiación, la de cuántos hijos tenemos, ahí estaba él. Porque sí, tenemos tres hijos, aunque a uno de ellos no podamos abrazarlo como nos gustaría.
Después, mientras comíamos, empezó a sonar una canción, «Tanto que darte». Manuel me miró y me preguntó quién la cantaba. Para mí es una canción triste, de esas que inevitablemente me llevan a Oliver y me hacen pensar en todo lo que nos hubiera gustado darle.
Y hace un rato, ya en el tren, camino de nuestras vacaciones, he recibido una llamada de una mamá que nos daba las gracias porque en agosto había utilizado una de nuestras cunas frías.
Y ahí estaba Oliver otra vez. Pero esta vez de una forma diferente, recordándonos que todo lo que hacemos desde El Legado de Oliver llega a familias que lo necesitan.
Hoy estamos felices, nos vamos de vacaciones con nuestros hijos y tenemos muchas ganas de disfrutar de estos días juntos. Pero también ha sido un día en el que he sentido a Oliver más presente que en las últimas semanas.
Porque la vida sigue, disfrutamos, reímos, hacemos planes… y nuestros hijos que ya no están también siguen formando parte de todo eso.
Octubre es el mes de la visibilidad del duelo por muerte perinatal y neonatal, y quizá por eso hoy me apetecía compartir esto. Porque detrás de El Legado de Oliver hay una familia, una historia, un hijo al que echamos muchísimo de menos y unas ganas enormes de que otras familias puedan vivir su despedida con todo el tiempo, el amor y los recuerdos que merecen.
Y porque, aunque hoy estemos de vacaciones, Oliver también viene con nosotros.
Always and forever ⭐️