19/08/2026
En una emergencia, responder a lo urgente es imprescindible. Pero la acción humanitaria también puede ayudar a recuperar aquello que permite a las personas seguir adelante.
En las comunidades amazónicas de San Isidro, Zuñac y Alshi 9 de Octubre, en Ecuador, la sequía había afectado a los cultivos familiares, reduciendo la producción y la disponibilidad de alimentos.
Nuestra respuesta, junto a Fundación ATASIM, permitió que 100 familias —representadas por mujeres productoras y cabezas de hogar— pudieran reactivar sus huertos y parcelas mediante la entrega de 32.000 plántulas de 16 especies y abono orgánico, acompañamiento técnico y prácticas agrícolas más sostenibles.
Pero la acción no terminó con una entrega.
También fortalecimos tres comités de mujeres productoras y promovimos herramientas para que las comunidades puedan continuar produciendo, organizándose y adaptándose frente a futuras sequías.
Porque asistir humanitariamente también significa **proteger la seguridad alimentaria, recuperar medios de vida, fortalecer la autonomía y acompañar a las comunidades para que puedan afrontar el futuro con más herramientas.**
Este recordamos que detrás de cada intervención hay personas, familias y comunidades que trabajan cada día por recuperar sus medios de vida.