10/06/2026
Gena Ecologistas en Acción insiste que debe anularse la apertura recreativa del río Chíllar
La apertura del río Chíllar con fines recreativos es altamente perjudicial para la biodiversidad
La Asociación Gena Ecologistas en Acción insiste en que deben anularse la concesión para la explotación comercial del uso recreativo del río Chíllar, como si fuera un parque temático. Así se lo ha trasladado a la Consejería de Agricultura y Agua y a la Consejería de Sostenibilidad, un documento en el que se detalla las causas por las cuales debe anularse.
En este sentido, la organización explica que, aunque el trámite administrativo se está llevando a cabo corresponde a la Consejería de Agricultura y Agua, por la ocupación de un dominio público hidráulico, es evidente que la Consejería de Sostenibilidad tendrá que emitir un informe por las muy relevantes afecciones a un espacio natural protegido, tanto a su biodiversidad (animal y vegetal) como a sus hábitats de interés comunitario (HICs).
Asimismo, Gena Ecologistas en Acción ha presentado una serie de alegaciones en contra de este proyecto, dirigidas tanto a los aspectos naturalísticos y ecológicos, como a los que implican riesgos para la seguridad de las personas. El conjunto de las alegaciones conduce a la consideración de que la apertura del río Chíllar con fines recreativos es altamente perjudicial para la biodiversidad, contraviniendo la función del Parque Natural y la Reserva Natural Fluvial como custodio de la calidad ambiental
GENA demuestra que el proyecto afectará a parte de los 9 hábitats (HICs) representados en el paraje del río Chíllar, que fue protegido, junto al resto del territorio de Tejeda y Almijara, precisamente por el valor de sus hábitats, que no solo son de España, sino que también lo son para la Unión Europea, al formar parte de la Red Europea Hábitat 2000. “Demostramos que el proyecto afecta también a una Zona de Especial Conservación de Aves (ZEPA) aprobado desde 2003 en todo el parque natural, lo que supone una protección adicional para las aves”.
Además, recuerda que el río Chíllar es el único de la Axarquía que fue designado como Reserva Natural Fluvial, aprobado por el Gobierno de España y que exige que “sus usos no comprometan los caudales ecológicos y la naturalidad de sus tramos”, obligando a las administraciones competentes a la debida vigilancia y control, especialmente la de cualquier actividad económica o recreativa que pueda afectar a la calidad ambiental de este espacio.
Como detalla en un extenso documento, con un inventario de 502 especies entre animales y plantas, con referencia a estudios propios y de otros investigadores de las universidades de Málaga y de Granada, este proyecto afecta tanto a la flora como a la fauna, que deberían ser protegidas, como es la función principal de este espacio protegido. El documento de alegaciones ha tomado como referencia el Estudio de Capacidad de Acogida que ha elaborado una de las empresas (ITA), que concluye que el paraje soportaría más de 600 personas al día, lo que supone unas 90.000 personas en el periodo cálido, y más si prosiguen durante todo el año. La hipótesis, basada en la evidencia, es que el río Chíllar tiene una nula capacidad de acogida, sencillamente porque para su acceso precisa pisotear el lecho del cauce y las orillas del río, donde reside precisamente su mayor biodiversidad, de ahí que GENA-Ecologistas en Acción afirme que lo más razonable es declarar el paraje como un santuario de biodiversidad, lo que encajaría mejor en la función de custodia y mejora que tiene la autoridad ambiental con este paraje.
En el inventario de biodiversidad que han entregado, contabilizan un total de 502 especies, de las cuales 64 son vegetales (24 de vegetales primitivos o criptógamas y 40 de vegetales superiores o fanerógamas) y 436 son animales (356 invertebrados y 80 vertebrados), y seguramente de continuar inventariando saldrían muchas más especies. Esto demuestra la rica biodiversidad que presenta el paraje, que al mismo tiempo es muy sensible a la presencia humana, como se ha demostrado en diversos estudios. De hecho, hace pocos años GENA-Ecologistas en Acción denunció la desaparición de una especie relevante del Chíllar, de nombre Galium viridiflorum, que desapareció de las riberas por el pisoteo de los excursionistas, como también han presenciado la aniquilación de algunos invertebrados acuáticos que la gente ve como amenazas. Por otra parte, el transito obligado por el agua en muchos tramos supone la traslación de esporas de un hongo que afecta a los anfibios, entre los cuales se encuentra precisamente el sapo partero bético, que como han indicado es una de las especies con atención especial. Estos son dos ejemplos gráficos que demuestran que el proyecto no es posible porque el acceso supone el pisoteo del cauce (afectando a los invertebrados acuáticos) o por las orillas (afectando a plantas que solo crecen en las orillas).
Más importante aún es destacar que de estas 502 especies de seres vivos, nada menos que 21 especies están amenazadas según la Lista Roja de la UICN y los catálogos regionales. En concreto, contabilizan 1 especie vulnerable de criptógamas, pero 9 de fanerógamas (de las cuales, 3 están en peligro de extinción, 3 son vulnerables y 2 están casi amenazadas. Entre los animales vertebrados, 1 especie está en peligro de extinción, 6 son vulnerables y 1 casi amenazada. Y entre los animales invertebrados 2 especies están en peligro y 1 como vulnerable. Debe comprenderse que, ante las especies amenazadas, las administraciones están obligadas a disminuir las fuentes de amenaza y favorecer el retroceso de la amenaza, para evitar su extinción definitiva.
Por otra parte, entre las especies amenazadas hay algunas, como el águila perdicera y el sapo partero bético, que forman parte de las especies calificadas como de “atención especial” en el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales del Parque Natural de Tejeda y Almijara, al que pertenece el paraje del Río Chíllar. Para estas especies la dirección del parque natural tiene la obligación de arbitrar medidas y proyectos que mejoren el estatus de estas especies. Es evidente que con este proyecto de uso recreativo del paraje del río Chíllar, va en sentido opuesto a las obligaciones del Parque natural para estas especies.
Y los impactos ecológicos no son los únicos problemas, sino que hay también un problema de seguridad para los visitantes. El río Chíllar transcurre por un barranco profusamente forestado, y por tanto, con alta cantidad de combustible, los incendios forestales en esta zona no son algo imposible, sino real, y, de hecho, tenemos en nuestro recuerdo al menos 2 incendios en los últimos años. Si, estando los visitantes en el final de trayecto del río, se produjera un incendio, las consecuencias pueden ser desastrosas por varios motivos: a) la escasa velocidad en que se produce la evacuación, teniendo en cuenta las irregularidades del cauce; b) el posible taponamiento del embudo de los Cahorros por aglomeración de gente en estampida; c) la asfixia por inhalación de humo.
Las empresas concursantes tratan de disminuir el problema con medidas como la de disponer de pozas refrescantes, cuando el problema no sólo son las altas temperaturas, sino la inhalación de humo. Ante un problema de estas características, no hay solución óptima para salvar las vidas.