29/08/2026
Las sanciones no están desapareciendo. Están cambiando de función.
Durante años sirvieron para aislar a Venezuela, limitar sus ingresos y elevar el coste de hacer negocios con el país. Ahora comienzan a operar de otra manera: como una arquitectura que decide quién puede entrar, bajo qué condiciones y con autorización de quién.
El muro no ha sido derribado. Se ha convertido en una puerta administrada mediante licencias, excepciones y permisos revocables. Venezuela puede producir más, exportar más y recibir nuevas inversiones, pero eso no significa que haya recuperado el control sobre sus decisiones fundamentales.
Washington no necesita ocupar los ministerios. Le basta con conservar la llave.
Mi nuevo artículo, publicado en El Diario:
“Las sanciones seguirán: ahora sirven para controlar y no para aislar”.
https://eldiario.com/2026/08/28/sanciones-seguiran-ahora-sirven-para-controlar-venezuela/
¿Qué implica este nuevo sistema para la soberanía venezolana y para quienes quieren invertir en el país?