14/02/2026
En este día en 1923, el Gran Consejo Fascista en Italia emitió su primera resolución formal contra la masonería.
Esto marcó el comienzo de la hostilidad de estado abierto hacia la artesanía bajo el régimen fascista. Las logias fueron dirigidas, la propiedad fue confiscada y los masones se vieron obligados a elegir entre sus principios y su seguridad. Lo que siguió fue la represión, la confiscación y el intento de borrar una fraternidad construida sobre la libertad de conciencia, el coraje moral y la hermandad.
Pero la historia nos enseña algo importante:
La masonería se ha enfrentado a persecución antes (de reyes, tiranos y regímenes temerosos de hombres librepensadores) y ha perdurado siempre.
Porque la masonería no es edificios de piedra o regalia.
Vive en el carácter de sus miembros, los principios que llevan, y la silenciosa negativa a entregar la verdad al miedo.
Este día nos recuerda por qué importa la vigilancia.
Por qué se debe defender la libertad.
Y por qué los masones son llamados a mantenerse firmes cuando la presión viene del poder.
Las herramientas pueden ser tomadas. La luz nunca lo es.