18/03/2026
AUSENCIA DE ROBERTA
Tuve que volver a decidir, y duele, claro, pero està vez es una tristeza suave. Nuestra Rupi nos fué preparando para su despedida.
Su insuficiencia renal grado 4 sólo de notaba por su adelgazamiento, ella quería estar en este mundo, hasta que empezó a estar muy cansada. Tres meses, era fuerte, ella como siempre, cabezona al dar los medicamentos, así era ella, la Robertita.
aferrada a sus rutinas, a su comida, a la vida, a mí.
No la vi sufrir (no lo hubiese permitido y eso me da paz. Tenía 17 años, y, como he dicho, una forma muy suya de quedarse,
incluso mientras se iba.
Pude acompañarla hasta el final, con serenidad, con la alegría de haber cumplido el recado de su madre: cuidar de ellos. Sólo queda ya Bonie.
Ninguno se marchan del todo. Se quedan en la memoria para siempre y moriran conmigo.