01/02/2026
*"Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar y, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: —Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos."*
(Lucas 11:1)
💫*Reflexión:*
Los discípulos de Jesús se dieron cuenta de que había algo especial en la forma en que Él oraba. No era una práctica ocasional o rutinaria, sino una necesidad, un hábito, una actitud. Jesús oraba en todo momento y en toda circunstancia, buscando la voluntad, la guía y el poder de su Padre. Jesús oraba cuando las presiones de la vida aumentaban, cuando tenía que tomar decisiones importantes, su corazón estaba contristado, quería dar gracias, quería interceder por otros, cuando quería glorificar a Dios. Jesús oraba con fe, confianza, humildad, fervor, perseverancia, con obediencia. Jesús oraba porque sabía que dependía totalmente de su Padre y que sin Él nada podía hacer.
Los discípulos querían aprender a orar como Jesús, y nosotros también deberíamos quererlo. La oración es el secreto de una vida cristiana victoriosa, fructífera y transformada. La oración nos conecta con Dios, permite conocerlo más, nos hace partícipes de su gracia, nos fortalece en la debilidad, nos consuela en la aflicción, corrige en el error, nos llena de su amor, nos da su paz, revela su voluntad, nos capacita para su obra, nos hace testigos de su gloria. La oración es el medio por el cual Dios obra en nosotros y a través de nosotros, según su propósito eterno.
🙏🏻amén.
BENDICIONES