13/05/2025
Gran Canaria también tiene un límite
Este 18 de mayo salimos a la calle porque la falacia de la eco-isla ya no se sostiene. Nos
han vendido una imagen de sostenibilidad, respeto territorial y equilibrio ecológico, pero la
realidad es bien distinta: en Gran Canaria también estamos siendo saqueadas bajo un
modelo que solo beneficia a unos pocos.
Quienes presumen de ser "referente" en sostenibilidad son los mismos que, desde el
Cabildo, han aprobado un Plan Insular de Ordenación que permite construir más de 129.000
nuevas camas turísticas. Esto permite construir casi tantas camas como las que ya existen
en la actualidad.
¿Es esto compatible con el modelo de eco-isla?
Señalamos directamente:
El megaproyecto de la central hidroeléctrica de Chira-Soria, que afecta gravemente al
territorio y a la población local.
El tren al sur, diseñado para el turista, no para el residente.
El nuevo parque temático Dreamland, enmascarado bajo la diversificación económica, pero
que al final sigue siendo la misma mi**da: un parque temático para turistas.
Los hoteles en Expo Meloneras, Pasito Blanco y los propuestos para La Aldea, que
continúan el expolio del litoral y el territorio.
La instalación masiva y sin planificación de renovables, en manos de multinacionales,
ocupando suelos rústicos que deberían destinarse a la soberanía alimentaria, y sin antes
agotar todas las opciones de tejados, cubiertas y zonas antropizadas.
Y hasta una guía oficial para atraer nuevos residentes foráneos, llena de facilidades para
instalarse, mientras la población canaria cada vez lo tiene más difícil para acceder a una
vivienda, a un empleo digno y a una vida vivible en su propia tierra.
Todo esto no es sostenible. Es marketing político. Es una falacia.
La falacia de la eco-isla.
Este 18 de mayo salimos a gritar que Gran Canaria no está en venta. Que aquí también hay
límite, y que la dignidad no se negocia.