24/06/2026
Tricomonosis por Trichomonas gallinae en fringílidos: revisión bibliográfica actualizada
Prof. Dr. José B. Poveda
Catedrático de Sanidad Animal
IUSA- Universidad de Las Palmas de Gran Canaria
Resumen
La tricomonosis aviar causada principalmente por Trichomonas gallinae ha pasado de considerarse una enfermedad clásica de columbiformes y rapaces a reconocerse como una enfermedad emergente de paseriformes, especialmente fringílidos. Desde su detección epidémica en fringílidos británicos a partir de 2005, se ha documentado mortalidad relevante en verderón común, pinzón vulgar, jilguero europeo y otros pájaros granívoros. La enfermedad se asocia a lesiones fibrinonecróticas en cavidad oral, faringe, esófago y buche, con dificultad para deglutir, adelgazamiento y muerte. Los estudios moleculares indican que una cepa clonal de T. gallinae se ha relacionado con la epidemia europea en fringílidos. La transmisión se favorece en puntos de agregación como bebederos, comederos y zonas de alimentación artificial. En aves cautivas, incluidos canarios domésticos, existen brotes descritos causados por cepas relacionadas con la epidemia de fringílidos silvestres.
1. Introducción
Trichomonas gallinae es un protozoo flagelado que parasita principalmente el tracto digestivo superior de las aves. Tradicionalmente se ha descrito en palomas, tórtolas y rapaces, pero desde comienzos del siglo XXI ha adquirido especial importancia en fringílidos silvestres y cautivos.
El cambio epidemiológico más importante se produjo en las Islas Británicas, donde la tricomonosis de fringílidos emergió como enfermedad infecciosa epidémica a partir de 2005. El verderón común y el pinzón vulgar fueron las especies más afectadas. La expansión posterior hacia Europa continental apoyó la hipótesis de diseminación mediante movimientos migratorios y contactos en zonas de alimentación.
2. Especies de fringílidos afectadas
Las especies más citadas en la bibliografía son:
Verderón común, Chloris chloris.
Pinzón vulgar, Fringilla coelebs.
Jilguero europeo, Carduelis carduelis.
Picogordo, Coccothraustes coccothraustes.
Canario doméstico, Serinus canaria domestica.
También se han descrito infecciones o brotes en otros paseriformes mantenidos en cautividad, aunque no todos pertenecen estrictamente a Fringillidae.
3. Distribución geográfica
La enfermedad está bien documentada en Reino Unido, Irlanda, países escandinavos, Alemania, Francia, Eslovenia, Austria y otros territorios europeos. También se han comunicado procesos compatibles o confirmados molecularmente en Norteamérica, donde se detectaron cepas relacionadas con la epidemia europea en aves silvestres de las provincias marítimas canadienses.
En Oriente Medio y Asia existen estudios recientes sobre prevalencia y diversidad genética de T. gallinae en aves domésticas, silvestres y de jaula, aunque muchos trabajos se centran más en columbiformes que en fringílidos.
4. Epidemiología
La transmisión se produce por contacto con saliva, secreciones orales, agua o alimento contaminado. En fringílidos silvestres, los comederos y bebederos de jardín se consideran puntos críticos porque concentran aves y facilitan la contaminación ambiental.
T. gallinae es sensible a la desecación, por lo que la transmisión indirecta prolongada en el ambiente es limitada. Sin embargo, en bebederos, comederos húmedos y alimento regurgitado puede mantenerse el tiempo suficiente para facilitar nuevos contagios.
5. Patogenia y lesiones
Las lesiones típicas se localizan en cavidad oral, faringe, esófago y buche. Se describen placas amarillentas o blanquecinas, inflamación fibrinonecrótica, dificultad para deglutir, regurgitación, adelgazamiento, plumaje embolado y muerte por inanición o complicaciones sistémicas.
En brotes severos pueden aparecer lesiones en hígado y otros órganos, aunque en fringílidos el cuadro dominante suele afectar al tracto digestivo superior.
6. Diagnóstico
El diagnóstico clásico se basa en la observación microscópica de tricomonádidos móviles en muestras frescas de cavidad oral, buche o lesiones. Este método pierde sensibilidad si la muestra se enfría, se seca o se retrasa su procesamiento.
Actualmente se recomienda complementar la microscopía con PCR. Las regiones ITS1, 5.8S, ITS2, 18S rRNA y Fe-hidrogenasa se han utilizado para identificación y caracterización molecular. Los análisis multilocus han permitido diferenciar mejor las cepas implicadas en la epidemia europea.
7. Diversidad genética
Los estudios moleculares indican que la epidemia europea de fringílidos está asociada a una cepa clonal de T. gallinae. Sin embargo, el complejo de tricomonádidos aviares es más diverso de lo que se asumía inicialmente. Se han descrito otros taxones relacionados, como Trichomonas stableri y Trichomonas gypaetinii, especialmente en otros hospedadores.
8. Canarios domésticos
En canarios domésticos existe al menos un brote publicado en una explotación de 15 parejas reproductoras, donde se confirmó tricomonosis por clínica, microscopía, lesiones, histopatología, cultivo y caracterización molecular multilocus. El agente se relacionó con la cepa epidémica de fringílidos.
Este punto es importante para la canaricultura. Sugiere que los canarios no deben considerarse un compartimento epidemiológico aislado. El intercambio de aves, concursos, bebederos comunes, cuarentenas deficientes y contacto indirecto con aves silvestres pueden facilitar la entrada y mantenimiento del parásito.
9. Tratamiento y control
Los nitroimidazoles han sido los fármacos más empleados frente a tricomonádidos aviares. Sin embargo, la literatura reciente advierte sobre fallos terapéuticos y cepas resistentes a nitroimidazoles. Por ello, el tratamiento sistemático sin diagnóstico debe valorarse con cautela.
El control debe basarse en cuarentena, diagnóstico, higiene estricta de bebederos y comederos, reducción de contactos entre lotes, retirada de aves enfermas y confirmación laboratorial de los brotes.
En aves silvestres, las recomendaciones actuales se centran en limpiar bebederos y comederos, evitar superficies planas contaminables, retirar temporalmente la alimentación cuando se observen aves enfermas y reducir la agregación en periodos de mayor riesgo.
10. Lagunas de conocimiento
Persisten preguntas importantes:
No se conoce bien la prevalencia real en canarios de canto.
Faltan estudios en aviarios españoles.
No está aclarada la relación entre infección subclínica y alteraciones del canto.
Faltan estudios longitudinales sobre persistencia del parásito tras tratamiento.
Es necesario caracterizar molecularmente cepas de aviarios domésticos y compararlas con cepas de palomas, fringílidos silvestres y brotes europeos.
Conclusión
La tricomonosis por T. gallinae es una enfermedad emergente consolidada en fringílidos silvestres y cautivos. Su impacto poblacional está bien demostrado en verderón común y pinzón vulgar en Reino Unido y Europa. En canarios domésticos, la evidencia publicada es menor, pero suficiente para considerarla una amenaza sanitaria real. La prioridad actual no debería ser tratar empíricamente todos los aviarios, sino diagnosticar, caracterizar cepas, mejorar la bioseguridad y estudiar si las infecciones subclínicas pueden afectar parámetros reproductivos, respiratorios o incluso la calidad del canto.