14/05/2026
El pasado sábado se celebró la XXVI Edición de los 101 kms. de Ronda.
Este año acudieron nuestros compañeros José Copete, Rafael Delgado y Alfonso Moyano.
El trazado mantuvo la esencia clásica de los 101 de Ronda. Salida y meta en la ciudad del Tajo, enlazando algunos de los pueblos más emblemáticos de la Serranía malagueña como Arriate, Alcalá del Valle, Setenil de las Bodegas, Montejaque y Benaoján. Un recorrido que mezcla pistas rápidas, largos sectores rompepiernas y senderos donde la gestión muscular acaba siendo decisiva.
La lluvia caída durante la madrugada transformó varios tramos en auténticos barrizales, debido a los fuertes temporales de principios de año, la organización ya había realizado desvíos preventivos en los kilómetros 22 (cerca de Arriate) y 55 (tras salir de Setenil de las Bodegas) para evitar fincas privadas y zonas de terreno muy inestable.
Como siempre, el ambiente popular volvió a ser absolutamente extraordinario. Los 101 no son solo una carrera, son probablemente la mayor fiesta del deporte popular andaluz, un fenómeno social que convierte toda la Serranía de Ronda en una gigantesca romería deportiva durante más de 24 horas seguidas
El día comenzaba según nos han comentado muy temprano, sobre las 6 de la mañana ya en la linea de salida, con previsión de lluvia, aunque finalmente el tiempo hizo que no empezasen a caer las primeras gotas hasta el momento de la salida a las 8:30 h, después de las palabras del General de la Legión, los Vivas Reglamentarios y el minuto de silencio que se guardo por los guardias civiles fallecidos comenzó la carrera y con ella una lluvia fina y con el fuerte viento se presagiaba que iba a ser una prueba dura debido a las condiciones climatológicas.
Momentos más tarde, dejaba de llover y entre alguna bajada y el viento que hacía, terminaba secandose la ropa.
Cómo hemos comentado hubo una modificación de la ruta original debido a las fuertes lluvias de principios de año ya que no se pudieron rehabilitar algunos caminos, tras alguna subida casi impracticable toco subir unos 2 km empujando a la bici, con algunas rampas que tenían entre el 28 y 30% de desnivel.
Sobre el km 70, entrando al Cuartel de la Legión comenzó de nuevo a llover con bastante fuerza y hubo que hacer parada para reponer fuerzas dentro del avituallamiento del Cuartel de la Legión.
Al salir del cuartel, siguió la lluvia aunque con menos fuerza, y quedaban por afrontar los últimos 30 km peores de la ruta en los que se acumulaba la mayor parte del desnivel de la prueba, hubo momentos en los que dejó de llover y hasta salió el sol, pero había partes del terreno que empezaron a embarrarse y muchos corredores tuvieron que apartarse a un lado para quitar el barro de las ruedas y poder continuar la prueba.
A medida que pasaban los km y las horas, el cansancio iba haciendo mella, pero el espíritu de la Legión y el compañerismo de toda la gente que se iban encontrando a lo largo de la prueba, hacían que todos continuasen la prueba a pesar de las dificultades.
Nada más cruzar el tajo, ya se podía visualizar a la gente desde lo alto del mirador de Ronda y afrontar la ultima y dura cuesta de la prueba conocida como cuesta del cachondeo, una larga y empedrada cuesta de 1'5 km de longitud, que llega hasta la entrada de Ronda y que daba por finalizado el sufrimiento de esta edición, y ya solo quedaba atravesar Ronda para llegar hasta la linea de meta momento en el que todos los finisher de la prueba, consiguen una medalla y la sudadera de la prueba.
Este año en especial ha sido más dura que otros años por la lluvia y por el viento del día de la prueba, además de estar casi todo el recorrido tanto los ciclistas como los marchadores mojados y conforme iba pasando el día las zonas se volvían más embarradas y complicadas por el paso de todos los ciclistas que iban erosionando la zonas de paso, por lo que hubo que hacer algunos tramos bajados de la bicicleta y empujando.
Para nuestros compañeros los puntos a favor: lo mítica que es la prueba y el compañerismo a lo largo de toda la prueba, ayudándose la gente durante todo el camino y los numerosos puntos de avituallamiento que hay, además de los paisajes y las zonas por las que se pasa. La zona de Setenil de las Bodegas es espectacular.
Mientras que los puntos mejorables: la zona de parking de bicicletas y posterior recogida después de la comida al finalizar la prueba, los ciclistas llegaban mojados después de haber finalizado la prueba y había poco personal y se tardaban unos 15 min en dejar la bicicleta, pero a la hora de recogerlas después de la comida era peor, ya que la espera fue de unos 45 min.
!!Enhorabuena por vuestro esfuerzo compañeros finalizar esta dura prueba fue un gran logro!!