12/02/2026
LOS GORRIONES Y LAS VUELTAS QUE DA LA VIDA
La vida da muchas vueltas, decía mi madre. Yo me imaginaba que tiraba una peonza en el suelo del patio que giraba y giraba hasta que al final empezaba a tambalearse un poco y, de pronto, se paraba y perdía su verticalidad. Así es la vida pensaba yo, todos perdemos la verticalidad en algunos momentos, y no me refiero a cuando te pasas con el morapio.
En realidad, lo que mi madre quería decir es que el futuro es impredecible y que lo que hoy es blanco, mañana puede ser negro, o viceversa. Hoy ganas tú, mañana puedes ser el perdedor. Pasa eso, que la vida es como una rueda, hoy estás arriba, pero mañana estás abajo.
Os preguntaréis que por qué traigo a colación esto de las vueltas que da la vida y lo impredecible que es el futuro. Pues os respondo: Por los gorriones. Sí, por los Passer domesticus, por los pardales, que también con ese nombre se les conoce (Luis Mateo Díez los menciona varias veces en su novela La fuente de la edad: "Nevó mucho aquel enero, y un día que estábamos cenando oímos un ruido en la ventana. Era un pardal medio arrecido que picaba en los cristales. No pudimos cogerlo, pero sí vimos una gota de sangre que en la nieve quedaba como una huella. Y una y otra noche volvió el pardal y en la nieve dejó la misma gota. Hasta que una mañana, apenas amanecido, lo sentí yo en mi ventana).
Ayer por la tarde, releyendo algunos ejemplares de nuestra revista “Senda de los Huertos”, encontré un artículo en el que se los mencionaba. Aparecía en el número 25, que se publicó en el primer trimestre de 1992, en la sección que tiene por título “Papeles viejos” con la firma de Pedro DE JAÉN. Ahora un inciso para una aclaración que creo innecesaria; Pedro DE JAÉN es el nombre con que, a veces, firma nuestro prioste Pedro Casañas Llagostera.
Hecha la aclaración, continúo contando que Pedro era, por aquellas fechas, gustoso de visitar el Archivo Histórico Municipal de Jaén. Allí le dejaban bucear entre viejos papeles y él pescaba los más sustanciosos que encontraba para luego servírnoslos bien aderezados y guarnecidos con sus comentarios.
Pues bien, en ese número 25 de la revista, Pedro incluye una reseña con su comentario sobre un documento datado en mayo de 1883 en el que se menciona a los gorriones. Como me pareció oportuno para ilustrar lo que digo al principio, eso de que lo que ayer era blanco hoy es negro, lo copio con la seguridad de que, cuanto menos, os resultará curioso. ¡Hala, a seguir leyendo el artículo de Pedro!
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MATANZA DE GORRIONES
Hoy que tanto se mira el aspecto ecológico de nuestro entorno, lo mismo en el orden vegetal como animal, chocan grandemente algunos acuerdos municipales del pasado siglo y anteriores, si bien es verdad que las cosas hay que enjuiciarlas situándose en cada momento.
Uno de estos acuerdos —de los muchos encontrados sobre el tema— es el referente a las matanzas de gorriones que anualmente se llevaban a efecto mandados por el ayuntamiento de la ciudad a instancia de órdenes superiores.
En el Cabildo de 29 de mayo de 1883, acuerda la Corporación publicar un bando, al igual que en años anteriores, exigiendo al vecindario la presentación de seis o doce cabezas de gorriones señalándose para la clase y ocupación de los vecinos, así doce cabezas habrían de entregar los labradores, hortelanos y vegueros, y seis el resto de los vecinos, todos ellos en un plazo de quince días a partir de la publicación, bajo la multa de cuatro ducados de irremisible exacción y sin perjuicio de obligarlos a entregar el citado número de gorriones, siendo todo ello en beneficios del común , debido a los cuantiosos daños y perjuicios que causaban en las siembras y después en las mieses.
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Han pasado ciento cuarenta años de aquel bando municipal y treinta y uno desde que Pedro Casañas lo recogiera en “Senda de los Huertos”. Las tornas han cambiado. Como todos sabéis, los gorriones hoy están en peligro. Muchos observadores autorizados vienen advirtiéndonos de su progresivo descenso poblacional. Por eso, estos simpáticos y entrañables pajaritos, en la actualidad están protegidos, se persigue su caza y lo que aquel lejano bando municipal pregonaba como cosa de beneficio común, hoy sería blasfemia y execrable.
https://sendadeloshuertos.com/
F.M.M.