Irunsos mascotas

Irunsos mascotas Somos una asociación de ayuda a los animales que viven en la calle o que son abandonados. Nos preocupamos de buscar casas de acogida y/o adopción para ellos.

Somos una pequeñísima asociación con sede en Irun que nos preocupamos de atender a animales que viven en la calle y/o que han sido abandonados. Nos ocupamos de proporcionar alimento y cubrir el coste de sus gastos veterinarios. Cualquier ayuda siempre es bienvenida y por supuesto, agradecida. CON AYUDA Y COLABORACIONES ECONÓMICAS. No hay más. �
No te estamos pidiendo el oro y el moro, solo que CO

LABORES. De manera logística o económica.
•••De manera logística puedes hacerlo haciéndote casa de acogida. ���
•••De manera logística puedes hacerlo difundiendo y buscando familias para los animales en adopción.
•••De manera logística puedes hacerlo colaborando en los mercadillos solidarios para que la carga de trabajo sea menor. Cualquier sugerencia que sume, es siempre bien recibida ���
•••De manera económica puedes hacerlo acercándote a nuestros mercadillos solidarios.
•••De manera económica puedes hacerlo CON UN EURO, ¡1€! AL mes hazte teaming
https://www.teaming.net/irunsosmascotas..O en nuestra cuenta del Banco de Sabadell de Luis Mariano (si lo deseas no hace falta llevar el número de cuenta solo decir para irunsos mascotas )
ES11 0081 7522 1800 0150 1753

Gracias���

30/08/2026

🐾 Nilo busca una familia en Gipuzkoa 🏡✨
Con solo 3 meses, este pequeño valiente sabe lo que es luchar. Apareció escondido en el motor de un coche y, aunque al principio es un poquito tímido porque ha conocido el miedo, su corazón es puro amor y ternura cuando te gana la confianza. 🧡
Ayúdanos a que su historia llegue a toda Gipuzkoa para encontrar el hogar definitivo que se merece.
📲 ¿Quieres adoptar a Nilo o darle una oportunidad? Escríbenos o llámanos (también WhatsApp):
647 65 68 73 o 667 07 51 39
Contactar en el 667075139 /647656873 .tb por WhatsApp
🔄 ¡COMPARTE este Reel en tus historias y difunde! Cada compartido y cada comentario nos acerca un poquito más a su familia ideal. ¡Síguenos para no perderte sus avances y ayudar a más peludos como él! ❤️🐾
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🚨🚨NOS PIDEN AYUDA🚨🚨🐾 AYUDA PARA ENCONTRAR A MI GATA 🐾Mi gata lleva casi tres semanas desaparecida. Se perdió en Donostia...
20/08/2026

🚨🚨NOS PIDEN AYUDA🚨🚨

🐾 AYUDA PARA ENCONTRAR A MI GATA 🐾
Mi gata lleva casi tres semanas desaparecida. Se perdió en Donostia, en el parque Cristina Enea.
Es de color gris, con rayas más claras y tiene una característica muy especial que puede ayudar a identificarla: en una de las patas traseras tiene un dedo de más. Además, lleva microchip.
Sé que es complicado que aparezca por aquí, pero no pierdo la esperanza. ❤️ Puede que alguien la haya encontrado, la esté cuidando pensando que está perdida y, gracias al microchip, podamos localizarla.
🙏 Si alguien la ha visto o tiene cualquier información, por pequeña que sea, agradecería muchísimo que me avisaran al
tel ☎️613 59 29 60

Por favor, compartid para que llegue a más gente de Donostia y alrededores.
🐱❤️ Seguimos buscándola. No nos rendimos.

Y PARA QUE QUEDE CLARO: ESTO NO VA DE “SOLTAR GATOS EN LA CALLE”.Va de cumplir la ley y, sobre todo, de aplicar el senti...
19/08/2026

Y PARA QUE QUEDE CLARO: ESTO NO VA DE “SOLTAR GATOS EN LA CALLE”.

Va de cumplir la ley y, sobre todo, de aplicar el sentido común.

Un gato comunitario que no tolera el contacto humano no es un animal doméstico al que haya que encerrar porque resulte incómodo gestionar su situación. Su bienestar pasa por mantenerlo en un entorno adecuado, con control veterinario, esterilización, identificación cuando corresponda, alimentación y seguimiento.

Y cuando sea imprescindible trasladarlo, se debe hacer correctamente y teniendo en cuenta sus necesidades, no encerrándolo indefinidamente en una jaula, una gatera, una perrera o cualquier instalación que le provoque un estrés extremo.

Porque una cosa es gestionar una colonia y otra muy diferente es confinar animales para quitárselos de encima.

La legislación de bienestar animal no está para decorar un papel ni para aplicarla solamente cuando conviene. Las Administraciones también tienen la obligación de cumplirla.

Así que no, la solución no es “soltarlos y ya está”.

La solución es hacer las cosas bien: esterilizar, controlar, proteger, atender y, cuando sea necesario, trasladar con criterios técnicos y respetando el bienestar del animal.

Porque los gatos comunitarios no necesitan que nadie sea su dueño. Necesitan que se respete su naturaleza y que las instituciones hagan correctamente su trabajo.

LIBERTAD NO ES ABANDONO.
GESTIONAR NO ES CONFINAR.
Y CUMPLIR LA LEY NO ES OPCIONAL.

🐾 SU HOGAR ES SU ENTORNO. SU DERECHO, EL BIENESTAR Y LA LIBERTAD.

19/08/2026

que se puedan capturar, almacenar y olvidar.

Son animales que forman parte de nuestras ciudades y cuya gestión debe hacerse con criterios de bienestar, seguridad, higiene y respeto a la legislación vigente.

Esto es lo que está ocurriendo hoy en Irun con estos gatos.

Y exigimos al Ayuntamiento de Irun una explicación clara:

¿Por qué siguen encerrados desde febrero y cuál es el plan real para ellos?

Porque una actuación que debía ser temporal no puede convertirse en una condena de meses de encierro.

No pedimos privilegios. Pedimos que se cumpla la ley y que se respete el bienestar de los animales.

El agotamiento de quienes cuidamos colonias felinasParece que se nos olvida que detrás de cada colonia felina hay person...
06/08/2026

El agotamiento de quienes cuidamos colonias felinas

Parece que se nos olvida que detrás de cada colonia felina hay personas. En la inmensa mayoría, mujeres. Mujeres que llevan años alimentando, rescatando, esterilizando, limpiando, llevando animales al veterinario, buscando adopciones y soportando un desgaste físico y psicológico enorme.

La pregunta es sencilla: ¿de qué sirve aprobar una ley si luego no se garantiza su cumplimiento?

Ocurre con muchas normas destinadas a proteger a los más vulnerables. Existen leyes para proteger a las mujeres, a la infancia, a las personas dependientes, a las personas con discapacidad y también existe la Ley de Bienestar Animal. Pero una ley sin recursos, sin medios económicos, sin protocolos claros y sin voluntad de hacerla cumplir acaba convirtiéndose, demasiadas veces, en una promesa vacía.

Mientras tanto, quienes estamos sobre el terreno hacemos auténticos malabares para seguir adelante. Organizamos mercadillos solidarios, rifas, sorteos, campañas de donaciones, vendemos objetos de segunda mano, buscamos socios y cualquier iniciativa que permita reunir unos euros más. Todo vale cuando se trata de salvar una vida. Todo vale para alimentar, esterilizar, medicar y rescatar animales que han sido abandonados, maltratados o simplemente olvidados.

Vemos gatos envenenados, atropellados, enfermos, maltratados o asesinados. Denunciamos, reclamamos y pedimos ayuda. Y, aun así, demasiadas veces sentimos que nada cambia.

Los ayuntamientos tienen responsabilidades en la gestión ética de las colonias felinas. No debería depender del bolsillo, del tiempo y de la salud de un grupo de voluntarias que una colonia esté alimentada, esterilizada y controlada.

Después de muchos años llega un momento en el que el cuerpo y la mente dicen basta. No porque dejemos de querer a los animales, sino porque el agotamiento de luchar contra la indiferencia termina pasando factura.

No pedimos privilegios. Pedimos que las leyes se cumplan. Que los presupuestos destinados al bienestar animal se ejecuten. Que existan medios suficientes. Que quien incumpla la ley, sea un particular o una administración, responda por ello.

Porque detrás de cada gato hay una vida. Y detrás de cada colonia hay personas que llevan demasiado tiempo sosteniendo, casi en solitario, una responsabilidad que debería ser compartida por toda la sociedad.

Seguiremos alzando la voz. No por nosotras, sino por quienes no pueden hacerlo. Porque proteger a los animales también dice mucho de la sociedad que queremos construir.

A veces se nos olvida que detrás de cada colonia felina hay personas. Y en la gran mayoría de los casos, mujeres. Mujeres que llevan años alimentando, rescatando, esterilizando, limpiando, llevando animales al veterinario, buscando adopciones y aguantando un desgaste físico y mental enorme.

La pregunta es bastante simple: ¿de qué sirve aprobar una ley si luego no se asegura que se cumpla?

Pasa con muchas normas pensadas para proteger a los más vulnerables. Hay leyes para proteger a las mujeres, a la infancia, a las personas dependientes, a las personas con discapacidad y también existe la Ley de Bienestar Animal. Pero una ley sin recursos, sin dinero, sin protocolos claros y sin ganas reales de hacerla cumplir acaba siendo, muchas veces, una promesa vacía.

Mientras tanto, quienes estamos en el terreno hacemos auténticos malabares para seguir adelante. Organizamos mercadillos solidarios, rifas, sorteos, campañas de donaciones, vendemos cosas de segunda mano, buscamos socios y cualquier idea que ayude a sacar unos euros más. Todo vale cuando se trata de salvar una vida. Todo vale para alimentar, esterilizar, medicar y rescatar animales que han sido abandonados, maltratados o simplemente olvidados.

Vemos gatos envenenados, atropellados, enfermos, maltratados o asesinados. Denunciamos, reclamamos y pedimos ayuda. Y aun así, demasiadas veces sentimos que nada cambia.

Los ayuntamientos tienen responsabilidad en la gestión ética de las colonias felinas. No debería depender del bolsillo, del tiempo y de la salud de un grupo de voluntarias que una colonia esté alimentada, esterilizada y controlada.

Después de muchos años, llega un momento en el que el cuerpo y la mente dicen basta. No porque dejemos de querer a los animales, sino porque el cansancio de luchar contra la indiferencia acaba pasando factura.

No pedimos privilegios. Pedimos que las leyes se cumplan. Que los presupuestos destinados al bienestar animal se utilicen de verdad. Que haya medios suficientes. Que quien incumpla la ley, sea un particular o una administración, responda por ello.

Porque detrás de cada gato hay una vida. Y detrás de cada colonia hay personas que llevan demasiado tiempo sosteniendo, casi en solitario, una responsabilidad que debería ser de toda la sociedad.

Seguiremos alzando la voz. No por nosotras, sino por quienes no pueden hacerlo. Porque cómo tratamos a los animales también dice mucho del tipo de sociedad que queremos ser.

Cumplir la Ley de Bienestar Animal no es una opción. Es una obligación. Y cada día de retraso se paga con sufrimiento, tanto animal como humano.

El agotamiento de quienes cuidamos colonias felinasParece que se nos olvida que detrás de cada colonia felina hay person...
06/08/2026

El agotamiento de quienes cuidamos colonias felinas

Parece que se nos olvida que detrás de cada colonia felina hay personas. En la inmensa mayoría, mujeres. Mujeres que llevan años alimentando, rescatando, esterilizando, limpiando, llevando animales al veterinario, buscando adopciones y soportando un desgaste físico y psicológico enorme.

La pregunta es sencilla: ¿de qué sirve aprobar una ley si luego no se garantiza su cumplimiento?

Ocurre con muchas normas destinadas a proteger a los más vulnerables. Existen leyes para proteger a las mujeres, a la infancia, a las personas dependientes, a las personas con discapacidad y también existe la Ley de Bienestar Animal. Pero una ley sin recursos, sin medios económicos, sin protocolos claros y sin voluntad de hacerla cumplir acaba convirtiéndose, demasiadas veces, en una promesa vacía.

Mientras tanto, quienes estamos sobre el terreno hacemos auténticos malabares para seguir adelante. Organizamos mercadillos solidarios, rifas, sorteos, campañas de donaciones, vendemos objetos de segunda mano, buscamos socios y cualquier iniciativa que permita reunir unos euros más. Todo vale cuando se trata de salvar una vida. Todo vale para alimentar, esterilizar, medicar y rescatar animales que han sido abandonados, maltratados o simplemente olvidados.

Vemos gatos envenenados, atropellados, enfermos, maltratados o asesinados. Denunciamos, reclamamos y pedimos ayuda. Y, aun así, demasiadas veces sentimos que nada cambia.

Los ayuntamientos tienen responsabilidades en la gestión ética de las colonias felinas. No debería depender del bolsillo, del tiempo y de la salud de un grupo de voluntarias que una colonia esté alimentada, esterilizada y controlada.

Después de muchos años llega un momento en el que el cuerpo y la mente dicen basta. No porque dejemos de querer a los animales, sino porque el agotamiento de luchar contra la indiferencia termina pasando factura.

No pedimos privilegios. Pedimos que las leyes se cumplan. Que los presupuestos destinados al bienestar animal se ejecuten. Que existan medios suficientes. Que quien incumpla la ley, sea un particular o una administración, responda por ello.

Porque detrás de cada gato hay una vida. Y detrás de cada colonia hay personas que llevan demasiado tiempo sosteniendo, casi en solitario, una responsabilidad que debería ser compartida por toda la sociedad.

Seguiremos alzando la voz. No por nosotras, sino por quienes no pueden hacerlo. Porque proteger a los animales también dice mucho de la sociedad que queremos construir.

A veces se nos olvida que detrás de cada colonia felina hay personas. Y en la gran mayoría de los casos, mujeres. Mujeres que llevan años alimentando, rescatando, esterilizando, limpiando, llevando animales al veterinario, buscando adopciones y aguantando un desgaste físico y mental enorme.

La pregunta es bastante simple: ¿de qué sirve aprobar una ley si luego no se asegura que se cumpla?

Pasa con muchas normas pensadas para proteger a los más vulnerables. Hay leyes para proteger a las mujeres, a la infancia, a las personas dependientes, a las personas con discapacidad y también existe la Ley de Bienestar Animal. Pero una ley sin recursos, sin dinero, sin protocolos claros y sin ganas reales de hacerla cumplir acaba siendo, muchas veces, una promesa vacía.

Mientras tanto, quienes estamos en el terreno hacemos auténticos malabares para seguir adelante. Organizamos mercadillos solidarios, rifas, sorteos, campañas de donaciones, vendemos cosas de segunda mano, buscamos socios y cualquier idea que ayude a sacar unos euros más. Todo vale cuando se trata de salvar una vida. Todo vale para alimentar, esterilizar, medicar y rescatar animales que han sido abandonados, maltratados o simplemente olvidados.

Vemos gatos envenenados, atropellados, enfermos, maltratados o asesinados. Denunciamos, reclamamos y pedimos ayuda. Y aun así, demasiadas veces sentimos que nada cambia.

Los ayuntamientos tienen responsabilidad en la gestión ética de las colonias felinas. No debería depender del bolsillo, del tiempo y de la salud de un grupo de voluntarias que una colonia esté alimentada, esterilizada y controlada.

Después de muchos años, llega un momento en el que el cuerpo y la mente dicen basta. No porque dejemos de querer a los animales, sino porque el cansancio de luchar contra la indiferencia acaba pasando factura.

No pedimos privilegios. Pedimos que las leyes se cumplan. Que los presupuestos destinados al bienestar animal se utilicen de verdad. Que haya medios suficientes. Que quien incumpla la ley, sea un particular o una administración, responda por ello.

Porque detrás de cada gato hay una vida. Y detrás de cada colonia hay personas que llevan demasiado tiempo sosteniendo, casi en solitario, una responsabilidad que debería ser de toda la sociedad.

Seguiremos alzando la voz. No por nosotras, sino por quienes no pueden hacerlo. Porque cómo tratamos a los animales también dice mucho del tipo de sociedad que queremos ser.

Cumplir la Ley de Bienestar Animal no es una opción. Es una obligación. Y cada día de retraso se paga con sufrimiento, tanto animal como humano.

03/08/2026

A la persona que dejó unas cositas para biximes en Clínica Veterinaria Txingudi. MUCHAS GRACIAS en cuanto pueda lo subiré a Gure Ametsa, donde será muy bien recibido y aprovechado .

GANDALF ya está en casa apareció hambriento y asustado gracias a todos 👏👏👏🚨 GANDALF SE HA PERDIDO 🚨Esta madrugada se ha ...
02/08/2026

GANDALF ya está en casa apareció hambriento y asustado gracias a todos
👏👏👏

🚨 GANDALF SE HA PERDIDO 🚨

Esta madrugada se ha perdido Gandalf en el barrio de Santiago.

Por favor, si alguien lo ha visto o tiene cualquier información, que se ponga en contacto con nosotros. Cualquier aviso puede ser de gran ayuda para encontrarlo.

¡Muchas gracias por compartir la publicación y ayudar a que Gandalf vuelva a casa! ❤️🐾

📞 Teléfono de contacto: 662208442

Hay un sufrimiento del que casi nunca se habla.El de quienes alimentan colonias felinas bajo la lluvia, el frío o el cal...
19/07/2026

Hay un sufrimiento del que casi nunca se habla.

El de quienes alimentan colonias felinas bajo la lluvia, el frío o el calor. El de quienes rescatan sin mirar el reloj ni el dinero. El de quienes esterilizan para evitar que nazcan más animales condenados al abandono. El de quienes acogen, curan, madrugan, trasnochan y, aun así, sienten que nunca llegan a todos.

Duele despedir a los que no se pudieron salvar. Duele ver cómo algunos vuelven a confiar en el ser humano después de haber conocido solo miedo. Duele despedirse cuando encuentran una familia. Y duele, sobre todo, comprobar que muchas de esas heridas podrían evitarse si quienes tienen la obligación de protegerlos cumplieran con su responsabilidad.

No somos heroínas. Somos personas que un día decidimos no mirar hacia otro lado. Y, aunque a veces el cansancio nos haga pensar en tirar la toalla, siempre aparece una mirada, un ronroneo, un perro que vuelve a mover la cola o un gato que por fin duerme tranquilo para recordarnos por qué seguimos.

Porque cada vida importa. Y porque la indiferencia nunca podrá más que la compasión.

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