16/08/2025
Resolución de la concentración del 15 de agosto – Madrid, España
En defensa de los derechos humanos, la dignidad humana, la libertad de las mujeres y el derecho a la vida de las personas migrantes de Afganistán
Nosotras y nosotros, un grupo de migrantes, refugiadas y refugiados, periodistas y activistas de la sociedad civil de Afganistán residentes en España, nos hemos reunido el 15 de agosto de 2025 en Madrid para ser la voz de quienes, a causa del terror, la censura y la represión estructural, han sido deliberadamente excluidos de la participación social y del ejercicio de sus derechos fundamentales: mujeres privadas de sus derechos humanos esenciales, minorías bajo amenaza, periodistas encarcelados por cumplir con su deber profesional y personas privadas de su derecho a una vida digna.
Desde el 15 de agosto de 2021, Afganistán, bajo el dominio de los talibanes, se ha convertido en un espacio de represión en el que la participación política, la libertad de expresión, los derechos de las mujeres y la dignidad de las minorías son violados de manera sistemática. Al mismo tiempo, millones de migrantes de Afganistán en Irán, Pakistán y otros países enfrentan discriminación, deportaciones forzadas, confiscación de bienes y separación de familias. Esta crisis ha adquirido dimensiones transnacionales y requiere una respuesta seria por parte de la comunidad internacional.
Aunque Irán no es parte de la Convención de Ginebra de 1951, el principio consuetudinario de (non-refoulement) obliga a todos los Estados –incluidos Irán, Pakistán y Alemania– a abstenerse de expulsar a personas que enfrentan riesgo de tortura, muerte o persecución.
De conformidad con la Convención de las Naciones Unidas de 1948 para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio, toda autoridad que, mediante el poder político, busque de forma deliberada la destrucción total o parcial de una población por motivos étnicos, religiosos, culturales o sociales, incurre en el crimen de genocidio. Desde esta perspectiva, las acciones sistemáticas de los talibanes –incluidos los desplazamientos forzados, la represión cultural y la eliminación de la identidad de parte de la población– pueden considerarse constitutivas de genocidio y deben ser investigadas y perseguidas por las instancias internacionales competentes.
Las mujeres y niñas de Afganistán enfrentan una de las formas más severas de represión de género de la historia contemporánea. La prohibición sistemática de su educación, empleo y participación social constituye un claro caso de apartheid de género que, según el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, es un crimen de lesa humanidad. Acogemos con satisfacción la iniciativa del tribunal popular en Madrid, con jueces independientes y organizaciones de derechos humanos, como una medida eficaz para documentar la verdad y avanzar en la rendición de cuentas internacional.
No hablamos únicamente como víctimas, sino como defensoras y defensores de los derechos humanos que exigen una acción urgente, coordinada y efectiva por parte del Gobierno de España, la Unión Europea y los organismos internacionales.
Nuestras demandas concretas
1. No reconocimiento de los talibanes
Exigimos que, debido a su carácter terrorista, estructura no democrática y violaciones sistemáticas de derechos humanos, los talibanes no sean reconocidos por el Gobierno de España, la Unión Europea ni por ningún otro Estado, y que se evite cualquier forma de contacto oficial o extraoficial con este grupo.
Condena a la reciente interacción de Alemania con los talibanes:
Consideramos la aceptación de dos diplomáticos designados por los talibanes por parte del Gobierno alemán como una acción contraria a los principios fundamentales de derechos humanos, a las obligaciones constitucionales de Alemania y a los valores de la Unión Europea. Este acto no solo normaliza los crímenes internacionales de los talibanes y legitima su régimen de apartheid de género, sino que además pone en riesgo directo la seguridad y dignidad de la comunidad refugiada de Afganistán.
2. Lucha contra el apartheid de género
Reclamamos la intervención inmediata y específica de los organismos de derechos humanos para poner fin a la exclusión estructural de las mujeres en Afganistán y la liberación incondicional de todas aquellas que se encuentran detenidas por ejercer su derecho a la libertad de expresión, a la protesta pacífica o a la participación cívica. Asimismo, exigimos que se ponga fin a las prácticas cotidianas de violencia, humillación y tratos inhumanos y degradantes, disfrazadas bajo la imposición obligatoria del velo.
3. Facilitación de la reunificación familiar y visados humanitarios
Solicitamos al Gobierno de España, a la Comisión Europea y a las instituciones competentes que prioricen la concesión de visados para familiares de primer grado de personas migrantes de Afganistán, especialmente aquellas que se encuentran en Irán y enfrentan riesgo directo de deportación forzosa, evitando así la separación de familias.
4. Solicitud de emisión de documentos sustitutivos para migrantes de Afganistán en España
Ante la ausencia de una embajada de Afganistán en España y la imposibilidad de renovar o emitir pasaportes válidos, solicitamos al Gobierno de España que, siguiendo el ejemplo de la reciente medida adoptada por Suecia, establezca un mecanismo para emitir “documentos sustitutivos” en cooperación con organismos internacionales, de forma que las personas afganas residentes en España puedan disponer de una identidad oficial y válida, evitando así su dependencia de redes ilegales y de intermediación.
5. Defensa de la libertad de prensa y protección a periodistas
Exigimos la liberación de los periodistas encarcelados, el levantamiento de las restricciones mediáticas y la garantía de seguridad profesional y física para periodistas independientes en Afganistán.
6. Prevención de desplazamientos forzados y usurpación de tierras
Solicitamos a las Naciones Unidas y a los mecanismos internacionales de supervisión que documenten y detengan el desplazamiento forzado y la persecución dirigida contra la población de las regiones centrales de Afganistán, especialmente bajo el pretexto de “kuchi”, así como la usurpación sistemática de tierras en todo el país por redes vinculadas a los talibanes, mediante el envío de una misión internacional independiente de verificación.
7. Procesamiento de los responsables de crímenes
Exigimos el inicio del proceso de documentación y enjuiciamiento de los líderes talibanes por crímenes de lesa humanidad, apartheid de género, desplazamiento forzado y violaciones de libertades fundamentales, bajo los mecanismos del derecho internacional.
8. Apoyo a activistas en el exilio y a la sociedad civil
Solicitamos un mayor respaldo político, mediático, financiero y de protección por parte del Gobierno de España, la Unión Europea y las instituciones competentes hacia periodistas, defensoras y defensores de derechos humanos, activistas y migrantes de Afganistán en el exilio.
9. Rechazo a la normalización de los crímenes de los talibanes
Instamos a gobiernos, medios de comunicación e instituciones a rechazar cualquier intento de blanquear la imagen de los talibanes y a evitar todo silencio o cooperación opaca con este grupo.
10. Alerta sobre lobistas de los talibanes en Europa
Advertimos sobre las actividades de personas u organizaciones que, bajo apariencia cultural o religiosa, buscan legitimar a los talibanes, y pedimos a los gobiernos europeos un control efectivo y una evaluación exhaustiva de sus actuaciones y fuentes de financiación.
Nuestro compromiso
Como miembros de la comunidad migrante de Afganistán en España, reafirmamos nuestra solidaridad plena con el pueblo de nuestro país y nuestro compromiso de continuar la labor de sensibilización, resistencia cívica, denuncia internacional y defensa de la justicia y la dignidad humana. Creemos que la responsabilidad histórica y moral de todas las sociedades democráticas exige no guardar silencio ante el crimen, la discriminación y la tiranía, y sustituir cualquier complacencia con los perpetradores por la solidaridad activa con las víctimas.
¡Viva la libertad!
¡Viva la justicia!
No al reconocimiento de los talibanes