25/08/2026
Leyre y Noa son hermanas mellizas. Se parecen mucho, pero son muy diferentes.
Era su primer día con nosotros. No conocían a nadie y tenían miedo. Y encima ese día había olas.
Así que fuimos poco a poco.
Un rato cerca. Una explicación. Una mano. Esperar. Probar. Salir. Volver a entrar.
Y pasó lo que pasó: aparecieron las risas, las ganas de seguir, las bromas. Esa complicidad que se va creando cuando compartes algo así con alguien.
Pero ellas no fueron las únicas que tuvieron que ganar confianza. Nosotros también tuvimos que ir conociéndolas, entender qué necesitaba cada una y aprender cuándo estar muy cerca y cuándo apartarnos un poco.
Salieron del agua felices, cansadas y con un montón de cosas que contar.
Nosotros todavía tenemos la sonrisa en la cara.
, dónde nadie se queda en la orilla.
Inclusión y bienestar a través del mar.