27/09/2026
MANIFIESTO
Lectura en nuestra web
Este 28 de septiembre alzamos la voz para defender una conquista feminista fundamental:
el derecho de las mujeres a decidir si queremos ser madres y cuándo queremos serlo.
Ninguna democracia puede proclamarse igualitaria mientras el Estado, las iglesias, los
mercados o cualquier poder ajeno pretendan gobernar nuestra capacidad reproductiva.
En España el ab**to es legal, pero su acceso efectivo sigue dependiendo del lugar donde
viva cada mujer. La ley reconoce un derecho común; la realidad sanitaria lo fragmenta en
diecisiete sistemas autonómicos profundamente desiguales. La distancia, el código postal,
la renta y la situación administrativa continúan determinando cuánto cuesta ejercerlo,
cuánto tarda y cuánta exposición, incertidumbre o estigma debe soportar cada mujer.
Un derecho legal que todavía no es igual
Los datos oficiales más recientes muestran la dimensión del incumplimiento. En 2024 se
practicaron 106.172 interrupciones voluntarias del embarazo en España. Solo 22.563, el
21,25 %, se realizaron en centros públicos; el 78,75 % tuvo lugar en centros privados.
Cantabria, Galicia, La Rioja y Navarra concentraron más del 74 % de la prestación en la
red pública, mientras Andalucía y la Comunidad de Madrid no alcanzaron el 1 %.
Extremadura, Ceuta y Melilla no realizaron ninguna interrupción en centros públicos.
Canarias llegó al 28,6 % de prestación pública, pero ese avance sigue siendo insuficiente
para garantizar un servicio cercano, homogéneo y accesible en todas las islas. Cataluña y
Baleares presentan una integración pública mayor que la media estatal, aunque tampoco
completa. En el resto de territorios persisten, con distinta intensidad, la derivación
sistemática a clínicas privadas, la falta de equipos, las diferencias en los métodos
disponibles y los desplazamientos fuera de la provincia o de la comunidad autónoma.
Esta desigualdad no es un problema secundario de gestión. Cuando una prestación
reconocida por ley desaparece de hospitales y centros públicos, deja de funcionar como
un derecho universal...