24/06/2026
¿Cuántas veces has apretado los dientes o seguido adelante cuando en realidad necesitabas parar?
¿Cuántas veces has dicho que sí cuando querías decir que no?
Muchas mujeres hemos aprendido a sostener:
responsabilidades,
emociones,
a otras personas
y exigencias que nos desgastan.
Y, muchas veces, también sostenemos la rabia, el cansancio o la frustración.
Desde una mirada somática, el cuerpo no olvida lo que no expresa. Lo que no encuentra salida puede quedarse en forma de tensión, rigidez o desconexión.
El problema no es sentir.
El problema es no encontrar espacios seguros para expresar lo que llevamos dentro.
Por eso hoy te compartimos una práctica corporal sencilla:
🌿 Inhala por la nariz.
🌿 Exhala por la boca con un suave “ha”.
🌿 Deja que tus brazos bajen con fuerza y ritmo, acompañando la exhalación.
🌿 Permite que el movimiento y la respiración se encuentren.
Practica durante 1 minuto y descansa.
Observa qué está ocurriendo en tu cuerpo. Quizás notes más energía o calma. Quizás aparezca tensión, cansancio o emoción. No hay una forma correcta de sentir.
Lo importante es observar con curiosidad lo que sucede.
Puedes repetirlo varias veces.
Este ejercicio puede ayudar a tu cuerpo a liberar activación acumulada y recuperar un poco más de presencia.
✨ Regálate un minuto y cuéntanos después cómo te sientes.
Si quieres profundizar en este proceso, escribe Sendero y hablamos para valorar si podemos acompañarte.
Alvitae