23/09/2026
En Oleshky, en la región de Jersón, temporalmente ocupada por Rusia, la población enfrenta una grave crisis humanitaria. Según informes, los habitantes buscan restos de comida y recogen hierba simplemente para sobrevivir.
Rusia está cortando el suministro de alimentos, medicamentos y otros productos básicos, al tiempo que niega el acceso a las organizaciones humanitarias y bloquea los esfuerzos para evacuar a la población civil. Drones FPV rusos cazan a las personas en las calles.
Antes del inicio de la guerra a gran escala, Oleshky tenía alrededor de 24.000 habitantes. Hoy, solo quedan unas 2.000 personas, incluidos unos 50 niños. No hay electricidad ni gas, mientras que los alimentos, los medicamentos y otros suministros esenciales no están disponibles desde hace un mes.
Ucrania está trabajando para organizar una evacuación. El CICR ha confirmado que está dispuesto a participar, y las organizaciones humanitarias internacionales están preparadas para proporcionar asistencia vital. Sin embargo, Rusia está impidiendo que estos esfuerzos lleguen a la población.
El sufrimiento en Oleshky y en otras comunidades ocupadas de la región de Jersón es una consecuencia directa de las acciones de Rusia. La comunidad internacional debe ejercer presión sobre Rusia para que permita el acceso de las organizaciones humanitarias, establezca un corredor humanitario y garantice que la población civil pueda salir de manera segura.
«No permitiremos que estos crímenes permanezcan ocultos detrás de la línea del frente y de la negativa de Rusia a permitir el acceso a los territorios ocupados», ha subrayado el Ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiha.