20/10/2025
El peso de las palabras. Acoso escolar, salud mental y el recuerdo de Sandra.
Desde la Asociación ACABE escribimos hoy con el corazón encogido. La noticia del fallecimiento de Sandra, una niña de solo 14 años, nos ha sumido en un profundo dolor y nos obliga, como profesionales de la salud mental, a una reflexión urgente y necesaria.
Queremos enviar nuestro más sentido pésame a su familia, amigos y a toda la comunidad educativa. Hoy, nuestro silencio es por ella. 🖤
Como psicóloga especializada en Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA), veo a diario las cicatrices invisibles que deja el acoso escolar. No podemos, ni debemos, seguir llamándolo "cosas de niñ@s". El acoso es una forma de violencia. Una violencia que, muy a menudo, apunta directamente al pilar más vulnerable de la adolescencia: la autoimagen y la autoestima.
El bullying genera un malestar emocional profundo: ansiedad, aislamiento, miedo y una sensación de indefensión absoluta. Cuando este acoso se centra en el aspecto físico, el peso o la apariencia —algo dolorosamente frecuente—, el impacto es devastador.
En esa búsqueda desesperada por recuperar el control que el acoso les arrebata, muchos jóvenes encuentran en la comida y en el control de su propio cuerpo la única vía de escape.
El TCA puede surgir como un intento fallido de gestionar ese dolor.
"Si no puedo controlar lo que dicen de mí, al menos controlaré mi cuerpo".
La autocrítica del acosador se interioriza, convirtiéndose en la voz de la propia enfermedad.
El acoso escolar no es solo un factor de riesgo; para muchas personas, es el detonante directo de un problema de salud mental grave, como la depresión, la ansiedad o un Trastorno de la Conducta Alimentaria.
La trágica muerte de Sandra no puede ser en vano. Es un fracaso colectivo que nos interpela a todos:
A las familias: Escuchad activamente. No minimicéis un "se meten conmigo". Validen sus emociones. Observen cambios de humor, aislamiento o alteraciones en su relación con la comida.
A los centros educativos: La tolerancia cero al acoso debe ser real y palpable. Necesitamos más recursos para la prevención, más educación en inteligencia emocional y empatía, y protocolos de actuación claros y contundentes.
A los jóvenes: Si estás sufriendo acoso, no estás solo/a. No es tu culpa. Pide ayuda. Habla con un adulto de confianza. Si ves que alguien está siendo acosado, no seas cómplice con tu silencio. Tu apoyo puede salvar vidas.
El acoso hiere, enferma y, en el peor de los casos, mata.
En ACABE, abrimos nuestras puertas y nuestros oídos. Si estás sufriendo, si el espejo te duele, si la comida se ha convertido en tu enemiga o en tu único refugio, llámanos. Estamos aquí para ayudarte a encontrar una salida.
En memoria de Sandra, y de todos los jóvenes cuya luz se apagó demasiado pronto. Que su recuerdo se convierta en acción, en compromiso y en cambio.
Descansa en paz, Sandra. 🕊️