23/08/2026
RESEÑA DEL LIBRO BACON, DE ANNIKA BRUNKE
Por Javier Jaén Javi Jaén
Busqué este libro después de haber oído de él. Y no me ha decepcionado, más bien me ha llenado. Porque deseaba llegar al siguiente capítulo para que me contara una nueva receta.
Me ha llenado de bizcocho genovés, de mariposas de lima, de cupcakes de fresa, de hojaldre de manzana, canela y miel, de besos de merengue, de nomeolvides de chocolate, de sorpresas de pera, de bastoncitos de galleta de arándanos y rosas, de gofres con salsa de cerezas, de barritas especiales para días tristes y de, cómo no, de bacon ahumado al bourbon.
Porque la protagonista es pastelera de vocación.
Pero esto es una novela negra, y lo es, pero es una novela deliciosa. Ya que al tiempo que la jueza Mara Ramírez regresa a Las Palmas tras años ausente, un chatarrero encuentra un brazo en un contenedor de basura, que pertenece al novio de la pastelera.
La pastelera se llama Beatriz Mantecas, y no se te ocurra llamarla morsa, foca, ballenato, vaca, cerda, zampabollos, bocallena, panchona, sebosa, Sancha Panza, barrilete…pero sobre todo no la llames Mantecas.
Beatriz es obesa, con el pelo tintado pelirrojo, de aspecto pin up de los 50 (fíjate en la portada, deliciosa también, del libro), y su pastelería se llama Betty Bacon, con la fachada rosa, con arcos de calabaza insertados en una guirnalda verde rodeando la puerta, hojas de arce y sillas de color pastel. ¿Ya te haces una idea?
Y Beatriz lleva a sus espaldas un pasado no tan dulce, un pasado que le ha dejado secuelas, creándose un personaje tan singular como sumiso, hiriente y egocéntrico.
Pero además tenemos al resto del elenco, la jueza también tiene un pasado, o varios, el inspector Aitor Ibarra ni te cuento, y su compañera, Patricia Peralta, un personaje putamente bien excéntrico (ya me entenderás).
Evidentemente, la trama irá dirigida hacia la búsqueda de un cadáver sin brazo y el correspondiente culpable. Y lo hará entrelazando intrahistorias de los personajes, sus fantasmas del pasado, situaciones hilarantes y crítica social. Y el final queda redondo, y en el que todo el conjunto de personajes secundarios (de los que no hablaré para no chafarte la lectura) nos llevarán a entender cómo es posible llegar hasta donde llega el asesino
Este no es un libro en el que cada lector apuesta por éste o por aquel como posible culpable. La escritora te lo descubrirá pronto, pero aún así seguirás leyendo y leyendo recetas de Beatriz, por que necesitarás saber, entender, necesitarás respuestas.
Una de las cosas que más me gustan del libro es que en él se representa el ayer y hoy de la sociedad, lo más rancio de la época más oscura del s XX y todo el espectro de la diversidad sexual actual, y en el que la escritora consigue, con una escritura fresca y directa, ponerse en la piel de cada uno de estos personajes tan variopintos. Porque hay amor, s**o, pero también odio, rencor, marcas para toda la vida, y su escritura transmite muchos sentimientos de forma muy certera, como si la propia escritora tuviera personalidad múltiple y consiguiera, porque lo consigue, que el lector entienda en cada momento, lo que transmite cada personaje en sus diferentes estados de ánimo.
Es una lectura dulce, corta como un postre, se lee rápido y entra muy bien, no empacha, pero te recomiendo leerla sin hambre y habiendo ya comido el postre.
No renuncies al postre