22/09/2026
Qué pena de sociedad. Una trabajadora se atreve a denunciar los malos tratos que está sufriendo en una residencia y, en lugar de protegerla y reconocer el valor que ha tenido para denunciar, la señalan, la acosan y la apartan.
Y lo más triste es que muchas veces se sabe lo que ocurre, pero se mira hacia otro lado por miedo a perder el trabajo o por no meterse en problemas.
¿En qué sociedad estamos viviendo? Una sociedad que castiga a quien tiene el valor de denunciar, incluso cuando lo hace para defender a personas vulnerables. Qué pena y qué injusticia.
Ahora más que nunca, tenemos que apoyar a esta trabajadora. No podemos permitir que se sienta sola por haber hecho lo que muchos no se atreven a
hacer. Compartamos su historia, hagamos que se escuche su voz y mostremos nuestro apoyo. Denunciar no debería tener como precio quedarse sola.