30/12/2025
Hoy con el corazón roto tenemos que decirle adiós a Leo, uno de nuestros finales felices más especiales y al que siempre tendremos un cariño infinito. Leo fue uno de nuestros primeros peludos y su caso fue de los más difíciles que tuvimos por el estado en el que se encontró.
Os resumimos su historia.
Leo apareció abandonado en un carril de Chiclana de la frontera en 2016, más mu**to que vivo, y a los vecinos les molestaba que ese pobre animal estuviera simplemente allí tumbado.
Tras llegarnos el aviso nos hicimos cargo de él. Era puro hueso. Ojos hundidos. Pero aún así no paraba de mover el rabito.
Marisa, a quien no conocíamos por entonces, se ofreció a acogerle en su casa. Y sin que ella lo supiera aún, se convirtió en su ángel de la guarda.
Leo tuvo muchos interesados para adoptarle al principio, pero al saber que era positivo a leishmania esos que se interesaron no volvieron a preguntar más.
Tras una laaaaaarga lucha contra esta enfermedad, una recaída, accidentes varios en sus patas por meterlas donde no debía (era un cotilla por naturaleza), y los cuidados de su acogida, Leo salió adelante.
Marisa y Leo crearon un vínculo tan grande que al final no se pudieron separar más, y desde finales de 2017 ambos formaron una preciosa familia con otros hermanos de 4 patas.
Leo con el paso del tiempo y a causa de la leishmania se quedó ciego, pero eso no le impidió seguir siendo tan alegre y amoroso como siempre. Él era feliz y nosotras más aún de verle tan querido y bien cuidado.
En las fotos podéis ver cómo llegó a nuestras manos y cómo se recuperó. Este espectacular cambio no habría sido posible sin todas las donaciones que recibimos en su día para él y sin los cuidados de la que hasta hoy ha sido su mami, Marisa.
Querido Leo, nunca te olvidaremos. Nos tocaste el corazón a todas y gracias a tí conocimos a una persona maravillosa, que fue tu cuidadora y compañera hasta el final. Seguro que nos veremos al otro lado del arcoíris. 🐾🌈