26/07/2026
El que no vive para servir, no sirve para vivir
Hoy llega el momento de despedirnos de este campamento. Parece que fue ayer cuando llegábamos con nuestros macutos, nuestras ganas de vivir nuevas aventuras y la ilusión de compartir unos días que, sin saberlo, acabarían convirtiéndose en recuerdos para toda la vida.
Durante estos días hemos aprendido que un campamento es mucho más que tiendas, canciones, juegos y marchas. Es aprender a convivir, a ayudarnos, a superar las dificultades juntos y, sobre todo, a entender el verdadero sentido de una palabra que en la OJE llevamos siempre con nosotros: *servir*.
Porque, como dice nuestro lema, «*_Vale Quien Sirve_*». Y servir no significa solamente hacer grandes cosas. Servir es tender una mano al que lo necesita, compartir lo que tenemos, animar al que está cansado, escuchar al que se siente solo y poner siempre un poco de nosotros al servicio de los demás.
Nos vamos de este campamento, pero no nos vamos igual que llegamos. Nos llevamos amistades, experiencias, canciones, momentos difíciles que conseguimos superar y recuerdos que permanecerán con nosotros durante mucho tiempo. Pero también nos llevamos una responsabilidad: hacer que todo lo aprendido aquí continúe cuando volvamos a casa.
Que el espíritu que hemos vivido estos días nos acompañe en nuestro día a día. Que sepamos llevar fuera de este campamento los valores que hemos compartido aquí: camaradería, esfuerzo, alegría, disciplina y servicio.
Hoy decimos adiós a estos días, pero no a lo que hemos construido juntos. Porque una vez que se forma parte de una gran familia, siempre queda un vínculo que nos une.
Así que no pensemos en esta despedida como un final, sino como el comienzo de todo aquello que aún nos queda por vivir y por hacer juntos.
Sigamos caminando, sigamos sirviendo y sigamos dejando una huella allá donde vayamos.