24/05/2026
La necesidad de esta figura profesional en estas edades se basa en pilares clave:
Prevención de caries y gingivitis: A los 12 años, la mayoría de los niños ya tienen toda su dentición definitiva. Las higienistas realizan limpiezas profesionales (destartrajes) para eliminar el sarro y aplican selladores de fisuras para proteger las muelas de las caries.
Educación en hábitos autónomos: Esta edad coincide con la adolescencia, una etapa de cambios físicos, mayor autonomía en la alimentación (consumo de azúcares y bebidas energéticas) y un abandono frecuente de los hábitos de cepillado. La higienista educa y corrige las técnicas de cepillado y el uso de hilo dental.
Detección temprana de problemas periodontales: Entre el 10% y el 33% de los adolescentes presentan necesidades de tratamiento periodontal. Una higienista es fundamental para frenar la gingivitis (inflamación de encías) y evitar que derive en periodontitis en la edad adulta.
Control de ortodoncia: Muchos niños llevan aparatos fijos (brackets) entre los 12 y 16 años, lo que dificulta la limpieza y aumenta el riesgo de caries o manchas. La higienista enseña técnicas de limpieza específicas y realiza limpiezas profundas durante el tratamiento.