24/06/2026
CASTILLO DE PEÑARANDA DE DUERO .
DESCRIPCIÓN HISTÓRICA Se suele asociar una fortificación en este lugar con el avance que el año 912 realizaron los cristianos hasta el Duero, pero la primera cita documental es ya del siglo XI. Consta que perteneció al alfoz de Clunia y que des pués fue aldea de San Esteban de Gormaz. El año 1300 la villa de Peñaranda fue entregada por el rey Fernando IV a Fernán Ruiz de Amaya. Poco después, hacia 1311, fue comprada por el infante don Pedro, hijo del rey Sancho IV. Más tarde fue de don Tello y después revirtió a la corona, ocasión aprovechada por Enrique II, quien la donó a Juan González de Avellaneda con título de mayorazgo. Los Zúñiga, condes de Miranda del Castañar y duques de Peñaranda convirtieron a esta villa en capital de sus estados. Pieza fundamental de Peñaranda es su castillo roquero, que se alza sobre la peña que domina la población, a la que enlazaba con la correspondiente muralla, de la que quedan restos en parte rectificados desde el Medievo. La construcción actual es obra ya del siglo XV y del año 1960 es el pro yecto de consolidación del castillo.
DESCRIPCIÓN ARQUITECTÓNICA Castillo Existió una fortaleza anterior, pero en su estado actual fue erigido a mediados el siglo XV, como se cita en un pleito de la Real Chancillería: "Labraran e hedificaran la fortaleza de Peñaranda en que se gastaran muchas e grandes cuantías de maravedís en que se gastarían ocho cuentos de maravedís"180. Tan elevada suma no sirvió para convertirlo en residen cia palaciega, ya que tuvo que ser suplido con la construcción posterior del magnífico palacio en la villa, pero de este modo, el castillo no perdió un ápice de su aspecto militar. El recinto se adapta con sus muros a la alargada peña de Aranda (de donde procede Peñaranda) y gran parte de los que miraban a la villa debido a la erosión del terreno han desaparecido, excepto un cubo. El muro de la parte Norte tiene un espesor de 1,5 metros y con serva aún tres cubos. En la parte más llana se encuentra la puerta de entrada al recinto, defendida por tres torres muy próximas entre sí, que posiblemente fueron cuatro, aunque una | 263|de ellas ha desaparecido. Todo este frente estaba defendido por un foso excavado en la roca y que se salvaba mediante un puente leva dizo. Quizás esta parte corresponda al castillo antiguo. En el centro del recinto, adosada al muro Norte, se yergue dominante la torre del homenaje, que es un alto prisma sin torrecillas, con un hermoso adarve almenado sobre matacanes muy interesantes y bien conservados. Tiene cuatro pisos interiores hoy reconstruidos con vigas de madera. En el segundo piso destaca una ventana. La entrada es una puerta ojival en el primer piso al que se accedía por un patín; existen pocos vanos excepto en el lienzo que da a la villa, en el que aparece en al tura un ajimez; dos más en la segunda planta y un pequeño vano en la última. La torre se remata con el almenado. La solidez, proporción y esbeltez de la misma la convierten en una de las más equilibradas y airosas de la provincia de Burgos. En toda la construcción predo mina la mampostería, a excepción de los ángulos y coronamiento de la torre y las dovelas de las puertas, que son de buena sillería. La reconstrucción del interior de la torre es aceptable, se ha realizado en madera y se le ha dado utilidad como Centro de Interpretación de los Castillos. El panorama desde la terraza es impresionante. Después de la torre continúa el muro hasta el extremo de la proa Suroeste, donde concluye en un cubo .
Texto. Del libro Castillos y Fortalezas de Isaac Rilova y Francisco Heras
Foto José Lozano AMBU 1955-59