26/08/2026
Mi dedicación y constancia.
No es fácil que la mente se olvide de las adversidades que te ofrece la vida.
No es fácil seguir adelante y superar los momentos de bajo estado de ánimo en el día a día .
Aquel ser, aquella persona que fuiste de antes. Aquel que era antes, no murió, solo dejó una parte de apariencia atrás.
El de ahora, tras dejar atrás y superar la enfermedad, me ha llevado a aprender más sobre el sentido de la vida, a reinventarme y a seguir viviendo con un sentido de la aceptación, la superación y del optimismo que antes no había sentido ni experimentado.
Este nuevo ser me llevó a cruzarme con nuevos caminos y buenos e interesantes libros.
Uno de ellos: la enfermedad como camino.
Al igual que solemos decir que la vida es como un laberinto con muchos caminos. Y que la misma vida es nuestra mejor maestra.
Ella nos enseña, y aprendemos de ella, mucho y muy diverso, y nos empuja a saber escoger esos caminos.
Al igual, La enfermedad, también te lleva a escoger el camino, te ofrece un aprendizaje, en primera persona, en el que el sufrimiento, el dolor, el miedo, el valor, el coraje, el optimismo, la fe en ti, la esperanza... poco a poco, transforma tú vida.
Las emociones y los sentimientos fluyen con otro ritmo y otra apreciación más profunda y madura.
Si. Eso es el madurar de una nueva vida.
El sentido de la vida, el valor de la familia ( esposa, hijos, nietos, y demás familia), amigos, vecinos, etc, toman más valor, más percepción y mayor conexión en tu ser interior.
La enfermedad nos lleva a un cambio y a una transformación interior y evolución de nuestra mente y de la Consciencia.
Ello me ha llevado sentirme más fuerte y seguro de mi mismo. Capaz y con entusiasmo para realizar cosas ( que me atraían y gustaban)que antes no hacía.
Muchas personas me han preguntado qué de dónde he sacado fuerzas para seguir en la Asociación Local, luchando, después, de mi propia experiencia ante dicha enfermedad. ¿No habría sido más aconsejable, tras tu lucha, en superarlo, olvidarlo todo y desconectar.?
Otros, también, dicen "que bien que estáis donde estáis". Qué buena labor hacéis.
La respuesta y reflexión fue sencilla:
Todo lo que hago nace, precisamente, de esa propia experiencia y por ella. Y también por el dolor y el recuerdo de seres queridos ( amigo del alma de infancia, amigo y compañero de trabajo inolvidable, y otros tantos, compañeros , familia, vecinos, etc) que perduran en mi mente.Y siguen conmigo en muchos momentos del día.
Por ese sentimiento elegí seguir en esta lucha. No solo porque fuera más valiente, sino porque era la única manera de hacer algo por luchar contra dicha enfermedad. El cáncer.
Yo he tomado esta decisión y aquí sigo.
Porque mientras yo tenga fuerzas para seguir contribuyendo en esta lucha me sentiré realizado.
Aportar a la sociedad mi solidaridad y mi contribución para conseguir mejorar la investigación, la prevención y curación del cáncer.
Y aquí no existe ni bandera ni color. Ni ánimo de lucro.
Aquí prevalece:
Voluntad y Solidaridad.
Mi lema:
Ser siempre uno mismo.