04/06/2026
Un momento lo cambió todo para Kadiatu. Una caída, una olla de agua hirviendo y unas quemaduras que dejaron cicatrices en su cuello y pecho.
«Lloraba por lo que tuvo que pasar mi hija», compartió su madre, Aminata.
Durante años, Kadiatu vivió con dolor, movilidad limitada y el peso de las miradas y preguntas de los demás. El acceso a una atención quirúrgica segura simplemente no estaba al alcance de su familia.
Pero ahora, después de recibir una operación a bordo de un barco hospital de Naves de Esperanza, Kadiatu está recuperándose. 💙🚢
La cirugía ayudó a restaurar su movilidad y le dio la oportunidad de seguir creciendo, jugando y disfrutando de su infancia con una renovada libertad y confianza.
«Ha sido una experiencia maravillosa y están cuidando muy bien de mi hija», dijo Aminata.