04/06/2026
Yendo hacia el futuro, caminamos hacia atrás.
En castellano, la palabra 'ante' proviene de la misma raíz latina que 'antes'.
Lo que hemos vivido antes es lo que tenemos ante nuestros ojos.
En euskera ocurre lo mismo. 'Aurre' sirve para decir delante (aurrean) o para señalar al pasado (aurreko eguna).
En lenguaje aymara se utiliza la misma palabra para decir 'ojo' y 'pasado', y hay otra palabra para decir 'espalda' y 'futuro'.
Si lo pensáis, tiene lógica. El pasado lo podemos ver, es conocido, está ante nuestros ojos. El futuro, en cambio, es desconocido, es incertidumbre, y no podemos verlo.
Yendo hacia el futuro, caminamos hacia atrás.
Por eso, la vida es sencilla si vamos por un camino asfaltado: cada paso se parece al anterior, y sabemos lo que podemos esperar.
¿Pero qué ocurre si nuestro pasado es una selva caótica? Caminando hacia atrás, cada piedra y cada raíz puede hacernos tropezar y caer de espaldas. El miedo paraliza nuestros pasos.
Acompañar a personas que han vivido vidas complejas requiere comprender el pasado que estas personas tienen ante sus ojos, para ganar confianza paso a paso, y aprender a vivir sin miedo. Al fin y al cabo, de eso trata la vida: de caminar.