22/08/2026
La vi en una pequeña tienda de artesanía en Nazaré y algo en ella me tocó profundamente. Me quedé unos minutos mirándola, fascinada, casi en meditación. Después me fui sin comprarla, pero unas horas más tarde volví. A veces una sabe cuándo algo la está llamando. Me la regalé a mí misma.
Ya en el hotel descubrí el pequeño papel que la acompañaba: “dar colo”, una expresión portuguesa difícil de traducir que significa acoger, sostener, dar cobijo y ternura, ser ese lugar donde alguien puede descansar del mundo.
La miré de nuevo. Los ojos cerrados, el rostro sereno, como una mirada compasiva hacia dentro. Los brazos sosteniendo el corazón con amor. Y ese vientre bello, de colores, vivo, donde una siente que solo deberían entrar la ternura, la gratitud, el amor y los cuidados.
Qué hermoso es ser conscientes de la profunda belleza y la fragilidad de lo que somos. ❤️ Y aprender a dar(nos) colo. 🥰