06/05/2026
Andrea, ciudadana española, ha recibido una indemnización de 13,3 millones de euros por una negligencia médica con consecuencias irreparables. Es la indemnización más elevada en la historia de España a causa de una negligencia médica.
Esta indemnización se debe a la violencia obstétrica que Andrea sufrió durante el parto de su pequeño hace siete años, y que ocasionó secuelas irreparables en su hijo. A pesar del importe elevado de la indemnización, esta joven madre confiesa que "nada compensa el sufrimiento de mi hijo".
Un o una obstetra es el médico especialista que se encarga del seguimiento del embarazo, el parto y el posparto. En el caso del parto de Andrea, la obstetra llevó a cabo maniobras contraindicadas y optó por finalizar el parto mediante ventosa. Posteriormente, se ha podido demostrar la existencia de una negligencia médica en toda regla.
En una reciente entrevista en 'Y Ahora Sonsoles', en Antena 3, Andrea ha explicado que "decidieron provocarme el parto y me rompieron la bolsa. Intentaron sacarlo de todas las formas".
La mala praxis por parte de los especialistas médicos presentes, provocó que su hijo Neizan naciera sin vida. Con diferentes técnicas lograron reanimarle, aunque las secuelas físicas ya eran irreversibles para el pequeño.
Entre otras cosas, Neizan sufrió retraso madurativo, parálisis cerebral, ceguera, epilepsia y disfagia. Toda esta situación provoca que este pequeño sea completamente dependiente de su madre. Y todo ello, debido a una negligencia médica. La sensación de impotencia de Andrea no hay ninguna indemnización económica que la calme.
Contra todo pronóstico, Neizan logró sobrevivir. Sin embargo, tal y como afirma su madre, actualmente no camina y no habla. Además, Andrea debe llevar a Neizan a terapias que suponen un coste elevado para tratar de mejorar su calidad de vida.
El daño ocasionado a Neizan y Andrea por una negligencia médica jamás podrá ser reparado. Andrea ha recibido la mayor indemnización económica que se ha otorgado en este país por una negligencia médica. Sin embargo, no hay dinero que palie el dolor. "No compensa, pero al menos me va a venir muy bien en terapias", manifiesta Andrea.