Visión periférica y a babor. �
Luchando por nuestro barrio contra viento y marea. ¡Vallekas se Defiende!
26/11/2024
Este era el día a día del CSO Atalaya que han desalojado y destruido por dentro hoy.
Nos quieren privar de los espacios comunes donde compartir. Pero Atalaya no acaba aquí, construiremos diez, cien, mil centros sociales para el común.
26/11/2024
La Atalaya no se toca.
26/11/2024
😡¡Están intentando desalojar La Atalaya! Unos de los pocos espacios de encuentro, activismo, deporte, ocio y organización autogestionados del barrio. Nos piden ayuda para difundir y acudir allí.
20/02/2024
Esto es lo que vivimos intentando pedir cita en el centro de salud Vicente Soldevilla de Vallecas... Esto es lo que están haciendo con nuestra preciada sanidad pública...
Dirección
Puente De Vallecas Barrio Puente De Vallecas 28053
Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Vallekas se defiende publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.
Dícese que hubo una mujer, lechera de oficio y vallecana de nacimiento, que tenia en sus establos, además de vacas, un hermosísimo caballo. Era este, según los decires, aún más blanco que el líquido de las vacas, compitiendo su albura con la de la misma nieve esplendorosa de los más duros inviernos. Tenía además largas y fuertes crines de tacto sedoso y unas patas finas y musuculadas como las de un pura sangre, siendo la belleza de ese animal la más abundante fuente de envidia de todos los propietarios de caballos de los alrededores. Los cuales no paraban de refunfuñar ni de decir cosas entre dientes o en voz muy baja y secreta cada vez que veían ante sí la fina estampa del noble bruto. Y seguramente fueron ellos quienes propagaron el rumor de que la lechera se había enamorado tan perdidamente del caballo como para mantener relaciones carnales con él. Y no solo eso, si no que el sensacional suceso ocurrió junto a un pilón que había por entonces en los Altos de Arenal.
Añaden estas antiguas crónicas, que hubo un hijo de tal unión amorosa, exactamente igual que cuando Zeus se unía a alguna mortal disfrazando su divinidad con apariencia de animal e, infaliblemente nacía un niño semidivino, entre mortal y dios, lo que suele ser conocido como héroe.
Se atribuyo a ese niño, nacido de caballo y mujer, la fundación y origen de Vallekas.
Dio en llamarse a los vallecanos “Hijos del caballo blanco”, y ellos que no solían tener abundantes conocimientos mitológicos, ni de los usos y costumbres de dioses o héroes paganos, entendían aquellos como un insulto, por lo que hubo, a cuenta de aquella lechera y de aquel caballo, buenas raciones de bofetadas y también algún que otro brillo de navajas.
Pues es de señalar que el matiz insultante solo se daba cuando la evocación del caballo blanco provenía de un no-vallecano. Si las mismas palabras eran salidas de boca de un genuino hijo de Vallekas, todos sus convecinos las admitían con gesto de íntima complicidad, pues sabían que lo que con ellas se proclamaba era la pertenencia a un territorio, a un clan, a un tótem: el del Caballo Blanco, Vallekas.