Felire España

Felire España Fundación Editorial de Literatura Reformada

FELiRe (Fundación Editorial de Literatura Reformada) es una organización cristiana auspiciada por diversas iglesias reformadas de los Países Bajos y particularmente por la Iglesia Reformada Neerlandesa de la ciudad de Rijswijk. En colaboración con hermanos de Barcelona (España), esta organización está dedicada desde sus orígenes a la difusión de la Sagrada Escritura y a la publicación de literatur

a cristiana instructiva que difunde los principios doctrinales y éticos de la Palabra de Dios

La vocación de FELiRe es servir al pueblo de Dios mediante la difusión de literatura cristiana de buena calidad. De este modo se desea beneficiar a muchas personas con el conocimiento de las verdades bíblicas, extendiendo así el conocimiento del amor de Dios y la salvación en Jesucristo, no sólo como un anhelo futuro sino también como una manifestación de la sabiduría de Dios para esta vida y este tiempo. A este efecto, FELiRe se ofrece para proporcionar sus publicaciones, a título de donación, a los diversos miembros y organizaciones de las iglesias cristianas. Reconociendo la diversidad de necesidades y ministerios, nuestro servicio se resume en tres áreas:

Pastores y profesores
Para este colectivo con especiales necesidades ministeriales ofrecemos una colección especial destinada a incrementar sus posibilidades de servicio en las iglesias y en los seminarios. Siempre que ello sea posible, nuestra donación de literatura incluirá herramientas importantes en el campo de la teología reformada, algunos comentarios bíblicos y obras generales sobre problemas actuales. Estudiantes de teología y maestros de Escuela Dominical
Nuestra colaboración para este grupo incluye obras doctrinales de gran importancia histórica y material de contenido exegético para ayudar en el desarrollo de sus estudios y en las clases de formación a jóvenes y adultos. Miembros de las iglesias
Deseamos proporcionar buenos materiales a todos los creyentes que lo soliciten para ayudar a su formación y crecimiento espiritual. En esta sección incluimos obras doctrinales fundamentales así como obras de carácter devocional y práctico sobre los problemas de la vida contemporánea

25 de agostoNUESTRA MOTIVACIÓNHe visto asimismo que todo trabajo y toda excelencia de obras despierta la envidia del hom...
25/08/2026

25 de agosto
NUESTRA MOTIVACIÓN
He visto asimismo que todo trabajo y toda excelencia de obras despierta la envidia del hombre contra su prójimo.
Eclesiastés 4:4
También en nuestra sociedad se concede mucho valor al trabajo duro. Casi todo el mundo aborrece la holgazanería, pues trabajar es beneficioso para nosotros mismos. No obstante, el Predicador no se muestra muy entusiasta con toda esa gente que se afana en el trabajo. Cree que su duro trabajo viene motivado por pura envidia. Se comparan continuamente con los demás, y eso los lleva a querer una casa más bonita y un coche más grande y unas vacaciones más interesantes que la media. Quieren viajar más lejos, y a destinos más exóticos, como Tailandia o Indonesia. Y por eso tienen que trabajar aún más duro, porque cumplir ese deseo cuesta lo suyo.
La motivación de toda diligencia, ambición y creatividad –a veces acompañadas de palabras tan altisonantes como sacrificio e interés nacional–, según el Predicador, son la envidia y los celos. No es otra cosa que vanidad.
¡Qué persona más negativa!, podríamos pensar. Sí, pero ¿acaso no tiene razón? La envidia puede darle a alguien un impulso enorme. ¿No es esa, efectivamente, a menudo la razón por la que nos machacamos en el trabajo, cuando podríamos vivir muy bien con menos? Más vale un puño lleno de descanso, que ambos puños agarrotados por el estrés. Sería bueno que no nos olvidásemos de esta frase.

Leer: Eclesiastés 4:1-6; Mateo 6:19-24

24 de agostoIGUAL NO ES LO MISMO Porque lo que sucede a los hijos de los hombres, y lo que sucede a las bestias, un mism...
24/08/2026

24 de agosto
IGUAL NO ES LO MISMO
Porque lo que sucede a los hijos de los hombres, y lo que sucede a las bestias, un mismo suceso es…
Eclesiastés 3:19a
Puede ser un consuelo muy grande pensar que cualquier tirano acabará finalmente en una tumba. Da igual si piensas en alguien como Idi Amin o Sadam Husein o incluso tu propio padre que de una u otra manera te aterrorizaba sin parar. Sin embargo, no viven para siempre. Pero también las personas sabias y justas y cariñosas se mueren algún día. Al final, parece que no hay ninguna diferencia. Ni siquiera con los animales, dice el Predicador. Porque lo mismo les sucede a los hombres que a las bestias. Puede que haya gente que opine que el espíritu de los hombres sube arriba, y el del animal desciende abajo, pero el Predicador no ve ninguna diferencia. Por eso sostiene que hay que disfrutar de lo que Dios nos da hoy, y no pensar siempre en lo que está por venir.
Parece razonable. Pero, ¿es verdad que los hombres son iguales a los animales? A veces sí, desgraciadamente. La gente se puede comportar como bestias. E igual que los animales, los hombres no somos más que criaturas hechas por Dios. Eso sí, somos creados a su propia imagen –no así los animales– y, por lo tanto, nuestro corazón está inquieto, hasta que descanse en Dios. Sus manos de amor no nos soltarán jamás, tampoco en medio de la muerte. Jesús es nuestra garantía. Él es la vida.

Leer: Eclesiastés 3:16-22

23 de agostoCADA TIEMPO ES TIEMPO DE DIOS Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ello...
23/08/2026

23 de agosto
CADA TIEMPO ES TIEMPO DE DIOS
Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos…
Eclesiastés 3:11
La vida está llena de contrastes: cosas bonitas y feas, altibajos, bendiciones y preocupaciones, oportunidades y trampas. El Predicador menciona toda una serie de ellos. Llevamos una vida tremendamente agitada. Un momento nos topamos con una cosa, luego con otra. Y para todo hay un tiempo y una hora, establecido por Dios. Solo que –y lo digo con todo el respeto debido hacia Dios que hizo todo perfecto, y que también ha puesto la eternidad, o sea, el sentido de la eternidad, en nuestros corazones–, ¡es muy difícil es para el hombre ver a través de toda esta maraña y descubrir algún sentido o fin en todo ello! No lo logramos. Como mucho, a veces, entrevemos algo, por un breve instante. Pero muchas veces no entendemos en absoluto qué sentido tiene lo que nos pasa. Parece que las cosas ocurren porque sí, y que no hay oración que influya en ellas. Eso nos puede deprimir muchísimo.
El Predicador no se deprime. No intenta comprender el tiempo de Dios, pero tampoco se deja desanimar por ello. Sencillamente, es un hecho cierto para él que cada tiempo es de Dios. Saber esto tendría que bastarnos a nosotros también. Por lo tanto, ningún tiempo en nuestra vida, ni siquiera el tiempo más triste, nos debería llevar a la desesperanza. El apóstol Pablo diría: “sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos.” (Romanos 14:8).

Leer: Eclesiastés 3:1-15

22 de agostoPERCIBAN También he visto que esto es de la mano de Dios. Porque ¿quién comerá, y quién se cuidará, mejor qu...
22/08/2026

22 de agosto
PERCIBAN
También he visto que esto es de la mano de Dios. Porque ¿quién comerá, y quién se cuidará, mejor que yo?
Eclesiastés 2:24b, 25
Hasta aquí, al Predicador no le hemos escuchado hablar sobre Dios. Pero en el texto de hoy se refiere expresamente a la mano de Dios. Ésta le salva de la desesperación total, ya que, mientras observaba y probaba lo que la vida le ofrecía, sacó en claro que era mejor ser sabio que necio. Eso realmente tiene ventajas, como también es mejor andar en la luz que en tinieblas. Sin embargo, luego viene la muerte, de la que nadie se libra. Todo lo que uno haya ideado y edificado con sabiduría, caerá en manos de un heredero que posiblemente sea un gran necio. Y así desaparecerá la diferencia y la ventaja completamente, porque la obra de toda una vida perderá su sentido. Por lo tanto, vivir sabiamente tampoco tiene ningún sentido duradero. También es vanidad y vacío.
Entonces, ¿cómo debemos vivir? La respuesta del Predicador es sencilla: “No hay cosa mejor para el hombre sino que coma y beba, y que su alma se alegre en su trabajo.”
Pero añade a renglón seguido: Eso también es un regalo de Dios. Viene de su mano, nosotros no ejercemos ningún control sobre ello. También para disfrutar de algo, hay que percibir la mano de Dios. Estemos donde estemos, en casa, en el trabajo o de vacaciones. “Y lo que somos, ¡Él nos lo ha dado!”

Leer: Eclesiastés 2:12-26

21 de agosto¡DISFRUTA O REVIENTA! Miré yo luego todas las obras que habían hecho mis manos, y el trabajo que tomé para h...
21/08/2026

21 de agosto
¡DISFRUTA O REVIENTA!
Miré yo luego todas las obras que habían hecho mis manos, y el trabajo que tomé para hacerlas; y he aquí, todo era vanidad y aflicción de espíritu…
Eclesiastés 2:11
¡Qué conclusión más triste! El Predicador ha probado prácticamente todo lo que es atractivo para el ser humano. Primero hizo cosas bonitas y buenas, pero también, durante un tiempo, se dejó llevar por los excesos. Con la bebida, la música y las mujeres. De todo lo que se puede disfrutar en la vida, ha gozado plenamente, así afirma. Aparte de eso, realizó muchas obras. Construyó casas, plantó viñas, etcétera. Todo lo que un hombre puede desear, él lo tenía: dinero, posesiones, fama y gloria.
Pero cuando se para un momento para analizarlo sinceramente, deja caer palabras como “labor” y “esfuerzo”. Le oímos decir algo como: ¡qué vida más inútil es la que llevo! ¡Cómo me estreso! Quizás más al buscar esos placeres tontos y ese relajamiento obligatorio… No es tan difícil para nosotros imaginárnoslo. En nuestro tiempo se dice: ¡Disfruta o revienta! Pero, ¿qué beneficio nos trae eso? En cualquier caso, nada que justifique nuestra existencia o que le dé sentido, dice el Predicador. Es una conclusión sumamente triste. Jesús dice más tarde que, en realidad, sólo una cosa es necesaria (Lucas 10:42). Si no la tenemos, podemos darlo todo por perdido.

Leer: Eclesiastés 2:1-11

20 de agostoSABER Y SUFRIR Porque en la mucha sabiduría hay mucha molestia; y quien añade ciencia, añade dolor. Eclesias...
20/08/2026

20 de agosto
SABER Y SUFRIR
Porque en la mucha sabiduría hay mucha molestia; y quien añade ciencia, añade dolor.
Eclesiastés 1:18
Menos mal que los alumnos y estudiantes todavía están de vacaciones, pues semejante comentario no es precisamente un estímulo para ponerse a estudiar seriamente para un examen. Sin duda, cuando habla de añadir conocimientos, este autor bíblico se muestra bastante sombrío. Quien añade ciencia, añade dolor…
¿Quién puede ser este hombre? Se presenta como “hijo de David” y “rey en Jerusalén”. Parece que quiere que pensemos en Salomón, pero no menciona el nombre de Salomón. Además, no es muy probable que fuera Salomón, pero sí alguien que se sabe un discípulo de Salomón y que se identifica con él. De todos modos, es alguien con un cargo y un llamado para hablar con sabiduría y sensatez en la congregación de Dios.
Pero, por el momento, no nos da demasiados ánimos. Mucho conocimiento significa muchas lágrimas, dice. El que sabe mucho, sufre mucho. Hay mucha verdad en eso, sin duda. ¿Será entonces mejor dejar de ir al colegio a partir de ahora, y ya no estudiar una carrera? ¡No, en absoluto! Saber mucho, efectivamente, nos cuesta muchas lágrimas. Pero nos acerca al mismo tiempo más a la vida real, y también a Dios. Un día, Él mismo enjugará toda lágrima de nuestros ojos.

Leer: Eclesiastés 1:12-18

19 de agostoAIRE Vanidad de vanidades, dijo el Predicador; vanidad de vanidades, todo es vanidad. Eclesiastés 1:2Los van...
19/08/2026

19 de agosto
AIRE
Vanidad de vanidades, dijo el Predicador; vanidad de vanidades, todo es vanidad.
Eclesiastés 1:2
Los vanidosos son personas que todo el tiempo están ocupadas consigo mismas. Se dan aires de ser muy importantes. Y todo lo que hacen aparenta ser maravilloso. Pero, mirado con más detalle, se ve que no es para tanto. No significa apenas nada. El autor de este libro de la Biblia había conocido por lo visto a más de uno de esos fantoches: hombres que buscaban impresionar con su dinero y su poder, mujeres que lo intentaban con su figura y su ropa cara. La palabra vanidad, o aire, la tiene en la punta de la lengua. Se pregunta si acaso la vida entera es completamente vacía, vana e inútil. ¿Vacía; aire y más aire? Todo va girando en un círculo sin fin, dice. Es fatigoso hasta lo indecible para el alma humana. Y ¡cuánto aburrimiento hay en la vida cotidiana!
Descubriremos en las próximas semanas que así sigue a lo largo de casi todo este libro. Puede que el lector piense: Este hombre no me transmite demasiada alegría. ¿Qué es lo que quiere? Lo que quiere es que intuyamos lo superficial e inútil que es la vida cuando nunca pasa nada nuevo de verdad. Algo como la renovación de nuestro corazón. Gracias a Dios, que ha dicho: “¡He aquí, yo hago nuevas todas las cosas!” (Apocalipsis 21:5). El que cree en estas palabras, está más allá de la vanidad.

Leer: Eclesiastés 1:1-11

18 de agostoSHIBOLET Ahora, pues, di Shibolet. Jueces 12:6Por su manera de hablar, es fácil saber de dónde procede una p...
18/08/2026

18 de agosto
SHIBOLET
Ahora, pues, di Shibolet.
Jueces 12:6
Por su manera de hablar, es fácil saber de dónde procede una persona, de qué país o, incluso, de qué región. Algunas palabras le pueden resultar casi imposibles de pronunciar correctamente y enseguida se hace evidente ante todos los que le escuchan. A veces depende de la pronunciación de una sola letra. Ese era el caso de la gente de Galaad y de Efraín. A un lado del Jordán se decía: Shibolet, y al otro lado: Sibolet. Una letra, que en el conflicto entre Jefté y los hombres de Efraín decidía sobre la vida o la muerte, ya que si decían Sibolet en lugar de Shibolet, se ponían en evidencia.
Una sola letra realmente puede marcar la diferencia. También para nosotros: “¿A qué pueblo perteneces? Di Shibolet.” Esa palabra se parece muchísimo a Sibolet. En holandés se escriben las dos palabras como Schibolet y Shibolet. La diferencia es una c. “Es la c de Cristo”, ha dicho un pastor reformado alguna vez. ¿Eres de Cristo o no eres de él? Porque, sean lo que sean los Shibolet que la gente en la iglesia se haya inventado para acreditar su identidad como verdadero hijo de Dios, ¿perteneces a Cristo, por la fe sola? Él es el que marca la diferencia. Ahora mismo, y luego también, cuando te encuentres a orillas de la muerte. Entonces, di con franqueza: Schibolet, yo soy de Cristo.

Leer: Jueces 12

17 de agostoPENSAR ANTES DE PROMETER ¡Ay, hija mía! en verdad me has abatido, y tú misma has venido a ser causa de mi do...
17/08/2026

17 de agosto

PENSAR ANTES DE PROMETER
¡Ay, hija mía! en verdad me has abatido, y tú misma has venido a ser causa de mi dolor…
Jueces 11:35
¡Qué argumento más absurdo! ¿Qué culpa tiene la muchacha de ser la primera en salir para saludar a Jefté? Jefté no debía haber hecho jamás aquella promesa. ¿En qué estaba pensando, cuando la hizo? Cualquiera podría salir por la puerta y venir a su encuentro. ¿Pensaba poder ganarse así el favor de Dios?, ¿o tenía mucho miedo, de modo que daría todo para que Dios le acompañase?
A veces, ¡podemos tener tanto miedo! Por uno de los hijos, o por nosotros mismos cuando tengamos que pasar por el quirófano, por ejemplo. Tanto miedo, que hacemos realmente cualquier promesa a Dios. Pero Dios no quiere que le hagamos promesas que perjudican a otros o a uno mismo. Y tampoco le agrada que intentemos torcerle el brazo. Es mejor confiar en Él, y prometerle cosas con las que alabamos a Dios.
¿Será posible que Jefté haya sacrificado realmente a su hija? No parece muy probable. Con ello hubiera traído de verdad maldición y desgracia sobre sí mismo. Podemos hacer promesas, pero primero debemos pensar si con ello honramos a Dios. Y así después de la intervención quirúrgica nuestra familia sigue estando tan feliz con nosotros, al enterarse de todo lo que hemos prometido.

Leer: Jueces 11:30-40

16 de agostoMEJOR LLEGAR A UN ACUERDO QUE LUCHAR Y el Espíritu de Jehová vino sobre Jefté… Jueces 11:29Jefté no era un h...
16/08/2026

16 de agosto
MEJOR LLEGAR A UN ACUERDO QUE LUCHAR
Y el Espíritu de Jehová vino sobre Jefté…
Jueces 11:29
Jefté no era un hombre que, inmediatamente, se lanzara a propinar golpes. Sorprende que se explique con tanta seriedad y tanto detalle en su intento de convencer al rey de Amón a retirarse sin presentar batalla y dejar en paz a Israel. Parece muy moderno por su forma de proceder. Toda la historia, que abarca los últimos trescientos años, pasa revista de los hechos. ¿Qué había pasado exactamente en aquel tiempo? ¿Acaso no fue por culpa de los reyes de Moab y Amón mismos, que Dios entregó todo ese territorio en manos de Israel? Jefté está muy al tanto de la religión de los amonitas. También en cuanto a esto quiere que lleguen a entenderse. Dice: “Lo que te hiciere poseer Quemos tu dios, ¿no lo poseerías tú? Así, todo lo que desposeyó Jehová nuestro Dios delante de nosotros, nosotros lo poseeremos.”
El razonamiento se nos puede antojar un poco extraño, pues, ¿qué hay, por ejemplo, de los derechos de los habitantes primitivos? Pero el intento de Jefté también nos resulta simpático. ¡Mejor hablar que pelear! ¡Mejor llegar a un acuerdo que luchar! Llama la atención que solo cuando todo esto ha fracasado, ¡y no antes!, el Espíritu del Señor viene sobre Jefté y le prepara para luchar contra los amonitas.
Solo cuando se haya intentado todo, se puede contar con que Dios acuda en defensa de uno. Como un Escudo que protege y un Redentor que va a la cabeza, trayendo libertad.

Leer: Jueces 11:12-29

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