Se lanza para abrir los sentidos y empezar a hablar sin tapujos, de manera responsable sobre la temática a través de la fotografía. Creemos en el poder de las imágenes para promover un cambio social, apoyamos la fotografía como artivismo para involucrar y movilizar a la gente en torno a temas de justicia y derechos humanos sobre el abuso sexual en la infancia. Este proyecto arroja a la luz la viol
encia sexual infantil en el mundo y demuestra por qué las artes tienen un papel poderoso como espejo para influir un cambio social. Mediante el arte creamos posibilidades, identificamos necesidades y damos forma a una realidad más humana. El arte puede fomentar nuestra mayor capacidad humana y es un vehículo para la más profunda de las expresiones y acciones humanas. Animamos a mirar el mensaje de cada imagen y ponernos en la piel de las personas supervivientes que envían su fotografía. Al develar sus experiencias, es posible darse cuenta de aquello que no hemos querido ver antes o no hemos sabido oír. Por eso también invitamos a la sociedad a unirse de una manera asertiva y acoger a los supervivientes con imágenes de apoyo para que ellos se sientan escuchados. Los supervivientes demuestran un valor increíble al compartir su experiencia al mundo mediante las fotografías que se reúnen en el proyecto. Estas personas han sobrevivido a una atrocidad que les ha enmudecido durante mucho tiempo. Para aquellos que sobreviven, es esencial recibir el respaldo y así poder retomar la vida con esperanza. Abrimos la puerta a la creatividad de cada superviviente para que compartan su dolor y sufrimiento desde su perspectiva. Abrimos la puerta a la creatividad de la sociedad solidaria para que escuchar con valor y así acoger a los supervivientes de abuso sexual infantil. Las fotografías proporcionan un profundo fondo de una crisis humanitaria. Este es nuestro desastre como comunidad global y lo primero que tenemos que hacer es reconocer que está ocurriendo en nuestro entorno.
¡Te invitamos a que veas, aprendas y actúes!