11/03/2026
La reunión de hoy lejos de aclarar y avanzar ha vuelto a poner de manifiesto una dinámica preocupante. Más que una negociación basada en datos, transparencia y soluciones, asistimos a a un juego de manos en el que las cifras de personas afectadas aparecen y desaparecen como en una mesa de trileros.
Seguimos con las mismas cartas que nos dieron de mano, sin una acreditación sólida de las causas que justifiquen el despido de las 329 personas trabajadoras. Tampoco hay voluntad real de buscar alternativas que eviten los despidos, como recolocaciones u otras medidas.
Mientras tanto, empieza a abrirse paso un escenario conocido en este tipo de negociaciones: el mercadeo de voluntariedades y cambios de turno, siempre condicionado a los vetos y decisiones unilaterales de la empresa.
Frente a este escenario, desde CGT lo tenemos claro: no venimos a jugar una mala partida con la mano que la empresa pretende repartir. Exigimos que se acredite la causa de este ere y se pongan sobre la mesa alternativas reales para evitar los despidos buscando soluciones dentro de Majorel y también del grupo.
Mientras otros sindicatos parecen dispuestos a quedarse con las cartas que les han dado, nosotros no vamos a jugar así. Si la mano inicial es mala para la plantilla, nos descartamos y volvemos a repartir. Porque no vamos a conformarnos con perder, vamos a buscar la jugada que permita ganar la partida: que la empresa acredite las causas y defender los 329 puestos de trabajo abriendo vías de recolocación.
Para CGT esto no es un juego. Pero si de cartas se trata, lo decimos con claridad: no vamos a aceptar una partida marcada de antemano en la que la plantilla siempre pierde.