14/04/2026
“Soy una de las pocas mujeres maasai que ha heredado tierras”
En 2013 apoyamos a Lilian Naserian a través de nuestro programa de becas. Hoy queremos compartir su historia, porque es mucho más que un logro individual: es un cambio silencioso dentro de su comunidad.
La ley en Kenia dice que los padres deciden la herencia. La tradición maasai dice que todo pasa a los hijos varones. Las hijas están destinadas a casarse y marcharse.
Cuando murió mi padre, se suponía que todo tenía que ser para mis hermanos. Nada para mí.
Pero yo pregunté: ¿por qué? ¿Por qué no yo? ¿Por qué mi futuro tenía que depender de otros?
Me planté. Y pasó algo que nadie esperaba: mis hermanos aceptaron. Me dieron una tercera parte de la herencia: tierra.
Ahora también tengo vacas, algo que tampoco es habitual para las mujeres maasai en sus familias de origen.
Puede que no parezca gran cosa, pero en mi comunidad es un cambio silencioso. La cultura no cambia con grandes anuncios, sino con pequeñas decisiones dentro de las familias. Una hija que hereda tierra. Una mujer que tiene una vaca. Una generación después, ya no parece extraño.
El cambio no siempre empieza con leyes. A veces empieza cuando una familia decide hacer las cosas de otra manera. 📚